cuentos
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Como si fuese una leyenda  me viene a la memoria en estos días,  a pesar del jolgorio y alegría  que nos impregna en nuestros sentimientos cristianos  por la conmemoración del nacimiento del Niño Dios y llegada del nuevo año, me destella y me viene a mi memoria, no sé porque  será, es cierto que era en estos días de fin de año, cuando mis padres en mi niñez me llevaban para ver las películas. Los cuentos de las mil y una noches. Además estos días me hace recordar unos frutos secos que me pirran  a mí me gustan mucho, era la arvellana cordobesa, y ¿por qué era llamada cordobesa? Se cuenta que Cristóbal Colón se trajo de las américas este arbusto  silvestre, el cual le regaló, al parecer,  a su camelada  Beatriz Enríquez de Arana, cordobesa de nacimiento.

Me dirán que por qué ahora me entra la bulla. Resulta que estos días, principalmente cuando comenzaron las navidades, me endrogué  tanto de mis recuerdos que ahora que está finalizando, o está para terminar el año, me enfrasco  conmigo mismo en enfollinarme, pero deseo también empezar el nuevo año con esperriar mi conciencia y dejarla como una patena de limpia. Dicen que los sueños, son sueños, pero realizar un sueño es una morterá muy grande para que sea verdad. He soñado  que, los cuentos de las mil y una noches, viene como anillo al dedo algunos  de estos cuentos con las paparruchas de los mosquitamuertas  que a lo largo de este año pasado—al menos al menda le parace—hubo muchos raspaos, que a mí me da mucha alferesía de ver tantos suavones y tontolohigo que existe en esta nuestra España. Voy a los cuentos aparejados con  historias en los periódicos. Alibaba y los cuarenta ladrones: Los ERE. / La  alfombra mágica: La perogrullada de la sedición / el libro de la selva: la huida de empresas en Cataluña/ El ladrón de Bagdad: Los ERE, II parte / Aladino y la lámpara maravillosa: el Pujol, vuelve a casa por navidad: Sherezade: La catalana profesora de fabulas/  Simbad y el ojo del tigre: este título lo dejo en blanco, ya que me vienen muchos títulos y quisiera  equivocarme. Y por último : el  Retorno de Jafar: El huido a los Países Bajos.

Nuevamente he querido dar una pincelada de algunas palabrejas, díceres  que  he  escuchao  hace unos  días en un pueblo de la sierra de Caí y en toda mi  Andalucía. Gente buena como —bueno, como  casi toa— es mi  Andalucía. Que el nuevo año nos dé a cada cual la gracia que les hemos pedido a los Reyes Magos y como se dice en el argot taurino, que para eso estamos en EL DIESTRO. ¡Que Dios reparta suerte!

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