Algunas veces vemos las injusticias que se cometen: en esta ocasión en la que me ocupo son siempre considerables y arbitrarias, razonando con mal gusto por los dirigentes, una de ellas, una de estas consideraciones son castigadas en los sueldos de un mismo gremio, son indecorosas y abusivas,—me refiero a los sueldos de los Mossos catalanes—desmedidos y discriminatorios, e ilegales, de una ilegalidad sin razonamiento y sin concepto de moralidad; la reflexión que me hago no es porque ganen mucho más que sus compañeros de otras comunidades y diferenciados por injustas medidas. No es que un policía deba ganar más que otro compañero haciendo las mismas funciones, es que, deben ganar todos por igual, o al menos, no en esas diferencias tan elevadas unos de otros, o es que, ¿un guardia civil, policía armada y la de cualquier otra comunidad no deben ganar lo mismo que los guardias pretorianos catalanes?

Esto de las comunidades, en cuanto a sueldos equitativos e incluso en otros argumentos que ahora no viene al caso, el revivir de las dos España—me refiero a la España del norte y la del sur—no las de aquellas Españas que aún siguen dando las cargas, la izquierda, la extrema izquierda amén de otros espabilados que, viendo cómo está la nación, la avivan para el pastoreo de sus seguidores, engañados por su falta de moral y sentido patrio. Sin embargo los sueldos de los políticos, sean de cualquier corporación se suben los sueldos, no hay nada más que ver, las diferencia abismales, donde el Presidente del Gobierno gana 80 mil euros y en su mayoría los alcaldes y presidentes entre unos y otros tienen de media 100 mil euros.



Hay otro caso flagrante, donde el jefe pretoriano de esta ralea catalana goza de un salario al año de 84.649, con la propina de 64 céntimos de euro. Y supuestamente alguna propina por su “buen quehacer” ¿Tiene gracia verdad? Que un mentiroso, el tal Trapero, dejó en olvido o no se acuerda del chivatazo de la inteligencia americana donde les informara del posible atentado de las Ramblas y otros dejadeces, por decir algo. La razón solo tiene un camino. No hay motivo alguno, al menos para mí, que haya funcionarios del mismo rango ganen mucho que otros compañeros, los cuales desempeñan el mismo trabajo. Se da la paradoja que el día de mañana, cuando les lleguen las jubilaciones, a la hora de cobrar, no es lo mismo las cotizaciones que hicieron los pretorianos catalanes que las de la Policía Armada, Guardia civil y las del resto de las instituciones a la hora de cobrar las pensiones. Todo esto es un desequilibrio injusto y vergonzoso. Aún nos durará mucho tiempo para olvidar esto de las dos Españas, la del Sur y la Norte, los buitres y los lobos siguen al acecho.