Ana Pastor dejada en evidencia
Ana Pastor (Atresmedia)

Ana Pastor presenta un programa en “La Sexta” que se llama: “Dónde estabas entonces”. En esta última emisión he visto un rato de ese programa y ha habido algo que me ha llamado poderosamente la atención. Estaban hablando de la situación de los homosexuales en los últimos tiempos de Franco y en los primeros del post-franquismo. Intervenía el juez Grande MarlasKa y relataba cómo antes un homosexual podía ser detenido por la “simple denuncia de un vecino o de cualquier otra persona”. Terrible, la gente era inmediatamente encarcelada si cualquier persona denunciaba su homosexualidad.

Me llamó bastante la atención que vieran eso como algo del pasado y fruto de la mano dura impuesta por una dictadura en todos los sentidos, también en el de la homosexualidad. Pero hay algo que me ha llamado todavía más la atención, que no hayan tenido en cuenta que hoy, en esta supuesta democracia, vivimos algo todavía más terrible que todo aquello y aplaudido por los mismos que se echan las manos a la cabeza por lo que sucedía en tiempos de Franco: la inmediata detención de cualquier hombre por una simple denuncia y amparándose en lo que llaman la Ley de Violencia de Género. Y mucho menos lo he entendido habiendo sido un juez el que relataba lo que pasaba en otros tiempos.



¿Por qué antes mal y ahora bien? ¿Por qué no decir que lo de ahora es tan malo como lo de antes, o incluso peor? Los hombres en España están, estamos, sufriendo una persecución absoluta con esta discriminatoria ley y nadie pone el grito en el cielo por lo injusta que es. Cualquier hombre puede ser inmediatamente detenido ante una denuncia de ese tipo sin comprobar antes su culpabilidad o inocencia, ya que además el juicio se produce con posterioridad. Hoy día el hombre es culpable de entrada.

Habrá muchos casos en los que el hombre sea culpable, habrá otros muchos en los que sea inocente, pero también los habrá en los que la culpable sea la mujer y eso es algo que a nadie se le pasa por la cabeza, estando incluso mal visto. ¿Dictadura? ¿Democracia?

Siendo las dos situaciones descritas terribles, porque hay individuos a los que no se les supone la inocencia, se les supone la culpabilidad, es todavía incluso peor ahora por tres motivos:

  • El colectivo afectado es mucho más grande ya que somos todos los hombres los afectados y no algunos hombre o mujeres.
  • Ahora, en teoría, ya no vivimos en una dictadura, vivimos en una supuesta democracia en la que debe prevalecer la presunción de inocencia, algo que con los hombres no sucede nunca.
  • Y en último lugar, y para mi el peor motivo de todos. La mayoría de los que critican y, lo que es peor, sufrieron la situación anterior, aplauden la situación actual

También le puede interesar:

Más del 87% de las denuncias por violencia de género no acaba en condena

Se me mueren los personajes, por @LagartijaSoy