Fiscalía Rodrigo Lanza Víctor Lainez
Fotograma de documental de Rodrigo Lanza

El resultado de la autopsia efectuada a Víctor Laínez, confirma la versión de sus allegados, acerca del modo en que se produjo el crimen, ocurrido en la ciudad de Zaragoza.

Víctor Laínez fue pateado por su agresor, encontrándose ya moribundo sobre el suelo. El criminar le pateó la cabeza con saña, y le propinó varias patadas. La víctima yacía indefensa, mientras el asesino, que actuó movido por el odio -según el auto de la juez-, volcaba sobre él su fanatismo.

El auto de la jueza, Natividad Rapun, es escalofriante. Envía al “presunto” agresor a prisión provisional sin fianza, reflejando que el fallecido -que ha sido enterrado en el día de hoy-, no tuvo ocasión alguna de defenderse cuando fue atacado y que, tras caer al suelo, “le propinó fuertes golpes en la cabeza, quizá patadas, que le provocaron la rotura de los huesos propios de la nariz y zonas adyacentes”.

La autopsia ha revelado que le asestó un golpe con un “objeto lo suficientemente contundente como para provocarle una fractura ósea en la región parieto-temporal derecha con hemorragia y afectación del tejido cerebral”. Según el informe preliminar de la autopsia, esta fue la “lesión principal y causa de la muerte”.



El auto contradice la versión inicial del acusado, quien ha declarado este jueves que el fallecido le increpó gritándole “sudaca de mierda”, tras lo que sacó una navaja para intentar atacarle. Según las explicaciones de Lanza a la jueza, él “se limitó a intentar evitar una posible agresión con un arma blanca”. Este arma aún no ha sido encontrada por la policía, y las manifestaciones efectuadas por Lanza “entran en clara contradicción con los informes médicos y con las manifestaciones hechas en dependencias policiales por algunos de los testigos presenciales de los hechos”.

Para la jueza queda claro, y así lo recoge el auto, que no solo existen indicios racionales de la autoría del asesinato sino que parece evidente que el homicida actuó movido por motivos ideológicos.

El arma blanca que Lanza menciona no “ha aparecido” ni en el bar ni en las zonas cercanas, según el auto. La jueza explica que “no existe duda de la identidad del autor de los hechos

La familia y amigos de Rodrigo Lanza justifican al culpable y criminalizan a la víctima