Caricatura de niños en el colegio

Hoy he decidido no salir de casa por la mañana como acostumbro todos los días. Mira por donde he estado viendo la tele, concretamente EP, donde la estrella invitada era un expresidente de TV3. En una de las deliberaciones y preguntas que le hicieron a este personaje, no me atrevo a formular palabras para no caer en el vicio de enfadarme conmigo mismo; mencionaba las respuestas que le hacían sus interlocutores vacías de contenido, maniobrando con invenciones raras que no venían al caso a las preguntas que se le hacía. Y no digamos la cara de vinagre del Sr. Puig—no demont— exdirector de TV3 que gesticulaba cuando dialogaban los tertulianos invocando que, en los colegios catalanes y en el programa del canal infantil de la televisión pública sobre el adoctrinamiento de los niños en los colegios catalanes.

Como profesorado somos un escaparate, estamos en un momento muy complicado, los alumnos lo explican todo cuando llegan a casa” explica un profesor de Tarragona” Sobre este aspecto los profesores en Cataluña están divididos, muchos de ellos deciden no debatir con sus alumnos la política catalana. Los padres educan, mientras que muchos profesores adoctrinan a niños que aún no saben distinguir los mensajes arbitrarios y llenos de soflamas de estos instructores que solo ellos saben el daño que les hacen a estos párvulos indefensos, expuestos a estos obscuros y equívocos planteamientos. También pudiera ser que los padres estén enterados y habrá otros que inocentemente les estén engañando. A estos niños se les ha dicho en la televisión catalana en programas infantiles que los presos sediciosos, separatistas con delitos de rebelión entre otros intereses que son presos políticos. Los mismos niños que después se fueron a sentar en la calzada produciendo atascos de grandes dimensiones.

No hay que ir muy lejos para ver a estos profesores jugando con los sentimientos de estos niños indefensos, esos niños que el día de mañana serán los hombres y posiblemente muchos de estos, los políticos; también pudiera ser que estos críos les estén grabando en sus mentes como hacen los yihadistas a conversos. Aquí hay demasiados intereses en todo esto. Creo que Unicef y los derechos de los niños se han atrevido y saltado el más puro ideal de uno de los diez—no es que los nueves restantes derechos sean desechables—lo han estallado en las propias mentes de estos críos, intentando borrarles una educación sana, independiente de sexo, religión, nacionalidad y cualquier otra condición. El estado debe hacer lo posible para garantizar el acceso de los niños a la educación. Hay quien dice que, en tal caso aquí quien tiene la culpa es de los padres. Por favor menos sofismas y más sentido común hacía los niños, a estos hay que educarlos, educarlos y no adoctrinarlos. Los maestros a enseñar que es lo suyo y sino que se vayan a coger espárragos.