@Catalega.- Estos
días, gracias a la huída a Bruselas del que fuera presidente de la Generalidad,
Carles Puigdemont, estamos constatando las carencias de la Unión Europea. Y es
que la desazón, viendo como se están desarrollando los acontecimientos, se ha
apoderado de muchos, que contemplan estupefactos como la Unión Europea, a día
de hoy, no es tal unión y queda mucho por hacer.

    

Y
es que, si uno se para a pensarlo detenidamente, se da cuenta de que no es
lógico lo que está sucediendo, que no es normal que una persona acusada en un
país de la Unión Europea pueda encontrar cobijo en otro y que el país al que ha
huido le permita estar dentro de sus fronteras hasta que se decida su extradición
en un larguísimo proceso. En esta cuestión la Unión Europea tendría que tomar
medidas.
Sí,
la Unión Europea debería tomar cartas en el asunto para evitar estas
situaciones, porque si ahora se han destapado con el caso del cobarde de
Puigdemont (aunque ya en tiempos de ETA ocurría), imagino que serán más
habituales de lo que parecen, algo que no debería ocurrir.
Y
es que si los Tribunales de Justicia de un país miembro de la Unión reclaman a
uno de sus nacionales que se encuentra en otro estado del club europeo, ¿no
debería este país entregarlo en el menor tiempo posible sin juzgar los motivos
ni entrar en las causas? Me explico, todos los países de la UE cumplen con los Derechos
Humanos, son países democráticos en los que la Justicia es independiente de los
demás poderes del Estado y todos los países están sometidos a la normativa y
tribunales europeos; entonces, ¿a qué viene la actitud de Bélgica?
Por
eso creo que la Unión Europea ha de cambiar muchas cosas en este sentido, no es
normal lo que sucede con Bélgica, pues un país miembro no puede poner en duda
el cumplimiento de la Ley y de los Derechos Humanos por parte de otro. Bélgica
debería haber detenido a Puigdemont y a sus consejeros y haberlos puesto a
disposición de la Justicia española, porque para hacer valoraciones ya están
los tribunales y las instituciones de la Unión, no otro país miembro.