Portada de uno de los libros de Harry Potter

Redacción.- Una de los espacios que más impresiona de la exposición que recrea el universo de los filmes de Harry Potter en Madrid, es la reproducción de la mítica Sala Común, con sus ventanales y las velas suspendidas en el aire, del colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.

Por este comedor se han paseado durante años James y Oliver Phelps, los hermanos de Leeds que interpretaron a los bromistas gemelos Fred y George Weasley en las ocho películas de la franquicia (2001-2011), y que han viajado a España para apadrinar la muestra Harry Potter: The Exhibition.

Los Phelps debutaron con quince años en una saga que les ha visto crecer y en la que han participado junto a estrellas de la talla del fallecido Alan Rickman (Severus Snape), Ralph Fiennes (Voldemort), Gary Oldman (Sirius Black) o Maggie Smith (Minerva McGonagall).

“Fue impresionante y asombroso a nuestra edad poder trabajar con esos actores y que te dieran consejos”, recuerda Oliver y James añade que “echan de menos” la experiencia de los rodajes. Convertidos en dos hombretones de 30 años y 1,90 de altura, los intérpretes confiesan que han vivido de cerca el fenómeno fan en unos filmes que les han cambiado la vida.

“Estar en esta exposición nos trae muchísimos recuerdos. Es algo rarísimo incluso siento el olor que había en el set. También he recordado una escena con el mapa merodeador en la que estábamos en la nieve e ibamos muy abrigados pero pasamos muchísimo calor porque ese día fue uno de los más calurosos en Londres”, recuerdan los gemelos con una sonrisa, y apuntan guasones a que se leían los libros de J.K. Rowling durante la filmación para anticipar lo que les ocurriría a sus personajes.

Entre mandrágoras chillonas y mortífagos

La “pottermanía” goza de buena salud. Seis años después de que se despidieran las películas del niño mago, basadas en los archifamosos libros de J.K Rowling, la atracción por el mundo mágico de Harry Potter continúa atrapando a sus seguidores.

“No es solo la fantasía desbordante y la lucha del bien contra el mal. Es una historia de amistad, muy humana, que habla de muchos sentimientos con los que cualquiera se puede sentir identificado”, señala Robin Stapley (GES), que adelanta algunas de las claves del fenómeno.

Stapley es el promotor estadounidense de la gran exposición Harry Potter:The Exhibition que desembarca en Madrid como única parada en nuestro país de su tour europeo.

Desde la organización explican que la expectación en España es altísima. Confirman que a falta de un día para que abra sus puertas en el pabellón 1 de IFEMA, ya hay prevendidas 150.000 entradas. Este récord ha obligado a prorrogar hasta abril de 2018 cuando inicialmente solo iban a permanecer diez semanas.

“La mayoría de las entradas que hemos vendido son de adultos. Y es un fenómeno que pasa de padres a hijos. Hay gente que creció viendo las películas y otros que se han enganchado después” explica Rafael Jiménez, de Sold Out, en una exposición itinerante que han visitado cuatro millones de personas en todo el mundo desde su arranque en Chicago.

Los guiños a los adeptos con hambre de Potter son múltiples, en una muestra que RTVE.es ha podido recorrer horas antes de su apertura al público.

Los pottermaníacos pueden revivir a cada paso escenas de las cintas, protagonizadas por Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint, a través de centenares de piezas originales de atrezzo y escenografía, entre las que destacan los diferentes trajes que lucieron los actores en el rodaje de la saga.

Así, encontramos las icónicas gafas del niño mago, su varita de pluma de Fénix, su veloz escoba Nimbus 2000, el mapa del merodeador de los traviesos gemelos Weasley, el vestido de gala que llevó Hermione al baile de Navidad en Harry Potter y la piedra filosofal o la túnica del archienemigo Voldemort, entre otros muchos objetos que invitan a los fans al juego nostálgico.

La exposición también es apta para “muggles”, personas normales que no tienen poderes en la serie de Rowling, que pueden entrar en una especie de experiencia inmersiva.

El pitido del tren que conduce a Hogwarts recibirá a los visitantes que son escogidos por grupos por el Sombrero Seleccionador; probar puntería con una verdadera bola de Quaffle empleada en el Quidditch, el popular juego de los magos o recolectar chillonas mandrágoras en el Aula de Pociones, son otras de las actividades “vivas”.

“Queremos que el público se meta en el universo y según hemos visto en otros países se paran mucho en los detalles y se quedan muy sorprendidos porque una cosa es verlo en la pantalla y otra poder tocarlo”, relatan desde la organización.

La recreación de la atmósfera “mágica” es otro de los puntos fuertes del itinerario que se divide en nueve escenarios. Uno de los espacios está dedicado al “lado oscuro”: el innombrable Voldemort y las máscaras de sus secuaces mortífagos son los protagonistas; también hallamos emboscadas en las sombras a las criaturas del Bosque Prohibido, donde se adentraban Harry, Ron y Hermione, en una zona a la que accedemos envueltos en la niebla.

Un poco más allá, está la cabaña del gigante Hagrid donde se esconde una sorpresa en forma de huevo de dragón. Más luminosa es la recreación de las aulas, donde se expone la túnica del profesor Snape y tubos de ensayo y matraces usadas por los instructores o el escaparate consagrado a los partidos de Quidditch, que es uno de los más completos, en un recorrido marcado por los hechizos y el revival en un homenaje al cine y a la literatura.

Fuente: http://www.rtve.es/noticias/20171117/universo-magico-harry-potter-alcance-muggles/1636035.shtml