@Catalega.- Ayer
conocía una noticia que deja a las claras que ya han hecho del ayuntamiento su
cortijo y que hacen uso de sus instalaciones como les viene en gana. Resulta
que Ganemos (marca blanca de Podemos) ha organizado unas “sesiones de trabajo y
debate” en el Centro Cívico Fuensanta, haciendo uso, además, de la ludoteca que
tiene el mismo centro. ¿Y por qué mi indignación? Pues sencillamente porque
hacen uso de un Centro Cívico para actividad política y porque utilizan una
ludoteca que se encuentra cerrada para los cordobeses.

    

Sí,
el Reglamento de Funcionamiento de los Centros Cívicos del Ayuntamiento de
Córdoba, en su artículo 51, excluye la cesión de uso de estos espacios a
“actividades que tengan fines lucrativos y las de contenido político,
religioso, sindical, empresarial o comercial”; y que yo sepa Ganemos es una
organización política y, además, lo que han organizado es de contenido
político, pues está dedicado al presente y futuro de Ganemos Córdoba, “¿Qué
hemos logrado, cómo estamos?, análisis y evaluación del momento actual” en la
jornada de este pasado lunes y “¿Y a partir de ahora qué? Futuro político y
próximos pasos”, programado para el próximo día 13.
Algo
que considero fuera de lugar y que entiendo no debería ser permitido por Isabel
Ambrosio, aunque claro, tratándose del grupo que la mantiene al frente de la
alcaldía  es normal que les permita
actuar como si el consistorio fuera su cortijo.
Pero
no queda ahí la cosa, según denunciaba ayer la concejal del Partido Popular en
el Ayuntamiento, María Jesús Botella, además de permitirse actos políticos en
un centro cívico, también se les ha abierto la ludoteca, cuando las 12
ludotecas municipales se encuentran cerradas por falta de presupuesto, cuando
500 niños cordobeses no pueden acudir a su ludoteca municipal, los niños de los
miembros de Ganemos si tienen derecho a ludoteca. ¡Es que clama al cielo!
Esta
es la casta que domina el Ayuntamiento de Córdoba, que hace suyos espacios
municipales, incumpliendo los reglamentos de uso de los edificios del
ayuntamiento y que tienen derechos y prebendas que se niegan a los cordobeses.