Ada Colau, imagen tomada de varios medios

Lo de Ada Colau con los abusos sexuales empieza a ser digno de una novela de Agatha Christie o de un sesudo estudio de Sigmund Freud. Sucede que recientemente se ha celebrado el día “contra la violencia machista” y como ella tiene que ser el niño en el bautizo, la novia en la boda o el muerto en el entierro, no podía dejar pasar la ocasión y perder protagonismo o que no se hablara de ella.

Ha revelado en un acto homenaje a las “víctimas de la violencia de género” que en dos ocasiones estuvo a punto de ser violada cuando era más joven. Ha explicado que una de las veces fue de las primeras que salía de noche, y un hombre la esperó cerca de la portaría de su casa. “Se reía de mí, me desafiaba, y era de gran envergadura. Pasé mucho miedo”, ha añadido, para explicar que la aparición de un chico en patinete por la calle le sirvió para pedir ayuda y ahuyentar al posible agresor.
La segunda ocasión que ha narrado se produjo cuando varios hombres salieron de detrás de unos vehículos también por la noche cuando caminaba sola por la calle, y se dirigieron hacia ella. “Apareció milagrosamente un coche de policía” y los hombres se fueron corriendo, ha relatado. Para después recalcar estar segura “le habrían violado aquella noche”.



No, a Colau no le querían robar el bolso o darle un susto, le querían violar y ella estaba segura de ello. Es decir, un hecho no ocurre, pero ella, que lo sabe todo y todo lo adivina, menos que poniendo más bolardos en Las Ramblas podría haber evitado que el atentado de Barcelona fuera por lo menos tan grave como fue, está “segura de que la iban a violar”. Es decir, encontrarse con un grupo de hombres con según qué pintas por la calle, significa violación segura. Me pregunto si esto no será por el tipo de amistades que frecuenta o frecuentaba.

Colau, es muy libre de hacerse las composiciones de lugar que quiera sobre los hechos que hayan pasado en su vida, pero debería ser un poco más prudente, dado el puesto que ocupa. Una “casi violación” no es más que una conjetura suya muy personal, que no tiene por qué ser así. Contar algo así en público no creo que sea nada bueno para las mujeres que sufren algo así de verdad, sin el casi. Y hacerlo para ir de protagonista y criminalizar al hombre en general, que es lo que en realidad pretende, no es más que otra evidencia de que este personaje no debería dirigir ni siquiera su escalera de vecinos. Habría que ver lo que significan los “casi” de Colau en estos casos. Es posible que el “casi” sea por que lo ha soñado, le ha pasado a una amiga, se lo ha imaginado o, simplemente, se lo ha inventado.

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1 Comentario

  1. Las ganas que tendría ella, pero los tios la vieron a la luz de la farola y salieron corriendo asustados, no fuera a ser que salieran casi violados. Esto es digno de una novela de Agatha Christie o de un sesudo estudio de Sigmund Freud

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