Discutir con un hombre que ha renunciado al uso y la autoridad de la razón, y cuya filosofía consiste en despreciar a la humanidad, es como administrar medicinas a los muertos o esforzarse por convertir a un ateo a las Escrituras. Disfrute, señor, su insensibilidad de sentir y reflexionar. Es una prerrogativa de los animales. Y ningún hombre te envidiará estos honores, en los cuales un salvaje solo puede ser tu rival y un oso tu amo. Thomas Paine, Sentido Común


¿Quién se cree que es Sr. Puigdemont, un rey? Responderé a esa pregunta, señor “muy honorable” presidente de Cataluña impuesto a dedo. Vd. quiere convertirte en rey a través de insinuaciones xenófobas y chantajes emocionales, a través de todos los libelos y difamación vomitada hacia España y la cultura española… a través de la exclusión de todos aquellos que no siguen su doctrina nacionalista implementada en las escuelas, la universidad y defendida en los carísimos medios de comunicación que hemos pagado nosotros durante las últimas tres décadas. Más de treinta años de impunidad ante la traición a su país. Traición consentida por gobiernos españoles débiles o traidores a quienes no importamos para nada los catalanes, tan españoles como los madrileños o sevillanos.
Nosotros, los españoles libres de Cataluña.























