Ana María Cerdán.- Sin ley no hay democracia, sabias palabras de nuestra compañera Rocío Monasterio.
Todo el mundo, bueno casi todos los partidos políticos, se felicitan por haber llegado
a un acuerdo: 1.000 millones de euros, a gastar en cinco años, en la mal
llamada “violencia de género”, porque la violencia no tiene género, cuando
todavía no se sabe dónde está el problema.
España se parece cada día más a Windows (sistema operativo), no se solucionan los
problemas, simplemente se parchean, y así nos va.
De todos es más que sabido, que la valentía que “se le supone” a los hombres, cuando hacían el Servicio Militar, se ha ido quedando en el camino, imagino que desde que
dejó de ser obligatoria “la mili”.
Los políticos que hoy nos gobiernan, se olvidan que están en las Administraciones,
por que los ciudadanos, por medio del voto, les hemos puesto ahí; y en cuanto
han llegado, se les ha olvidado de donde vienen y, que tienen que gobernar para
todos, incluidos los que no les han votado.
Las leyes que crean los políticos son de obligado cumplimiento, támbien para ellos, y no
debería quedar bien parado el político que no las cumpla.
Tienen mucha gracia estos personajes que salen despotricando en contra de las sentencias,
incluidas las del TC, que no se hayan propuesto cambiar las leyes, que
supuestamente les quitan la razón… a lo mejor es porque no la tienen.
Es muy divertido ver cómo en Cataluña, ciertos partidos muy catalanes, sólo se han
molestado cuando se les amenaza, con cerrarles el grifo para costear unas
elecciones, contrarias a nuestra CE, y han hecho oídos sordos de las sentencias
que ha dictado el TC. A todo esto hay que añadir el dinero de todos los
“españoles”, que se han gastado los catalanes, en tener por ejemplo: embajadas
en medio mundo ¿Para qué?
Si nos bajamos un poquito, en el mapa de toda la vida, llegamos a Valencia, y tres
cuartos de lo mismo. También nos encontramos con partidos que creen tener
“patente de corso”, y pretenden desoír las sentencias contrarias a sus Decretos
en materia de Educación, siendo éste un gran problema, porque están desoyendo
que los padres de los alumnos, tienen derechos que simplemente se obvian, por
hacer lo que les da la gana.
De vez en cuando hay que recordarles a estos políticos, que aparte de derechos también
tienen obligaciones y su máxima, es cumplir y hacer cumplir las leyes.
En este tema sobre Educación, derechos y deberes, hay mucha tela que cortar, ya que
amparándonos en que España es un país aconfesional, se han retirado en la
mayoría de los colegios públicos todos los símbolos religiosos, e incluso ha
habido algún colegio donde se ha pedido a los padres, que los niños no llevasen
adornos de Navidad “por respeto” a otras religiones y, en otros, han pasado por
alto el mencionado respeto y en un curso de verano, les han enseñado a los
niños como ponerse un turbante y el velo islámico, todo ello sin el permiso de
sus padres. Imagino que también les habrán enseñado el Padrenuestro…
No se puede obligar a los ciudadanos a hacer lo que no hace su clase política, pero lo que
más me indigna de todo esto es, que al final de este rocambolesco suma y sigue,
la culpa es de la Guardia Civil por cumplir las órdenes recibidas, y sólo por
el buen cumplimiento de su deber en defensa de los intereses de su País.
Desde estás líneas, en mi nombre y en el de millones de españoles ¡VIVA LA GUARDIA CIVIL!
¡VIVA ESPAÑA!