Diego Pappalardo.- Guste o disguste, existe una sola superpotencia que es Estados Unidos. Que está en declive sí pero es superpotencia.

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En cambio, China y Rusia son potencias ascendentes pero no superpotencias.
Los que sueñan con una China imperando hegemónicamente el mundo se equivocan ya que no consideran, entre otras cosas, lo siguiente:
-China no es una civilización global.
-Su propia historia es una pesada carga. Una tercera parte de su historia tiene como patrón el ciclo decadencia/revuelta/colapso.
-No hay homogeneidad interna geográfica respecto del crecimiento económico. En efecto, crecen sostenida y progresivamente las zonas costeras y el resto se chupa el dedo.
-Posee un sistema económico y ecológico frágiles.
-División entre sus élites.
-Élites occidentales la promocionan sólo a efectos de lograr objetivos de acumulación de capital y rediseñamiento geopolítico.

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El declamado liderazgo absoluto chino para el 2050 es propaganda y los arquitectos chinos lo saben muy bien y por ello buscan desmoronar a sus adversarios para que cuando llegue su gradual fragmentación sus competidores no saquen mucho provecho.

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