@jsobrevive.- Lo que está pasando alrededor del asunto del “Día del Orgullo Gay” roza ya el surrealismo. Hay cientos, miles de colectivos que sufren una indefensión y persecución mayor que la que puedan sufrir los gays hoy en día. Podríamos poner el “El Día del Orgullo de los Down”, el “Día del Orgullo de los Cristianos Perseguidos” o el “Día del Orgullo de las Personas Sordo Ciegas”, por poner unos cuantos ejemplos. No es precisamente el mundo de los homosexuales un mundo de perseguidos, por lo menos en cuanto a nuestra sociedad se refiere, no así en otras sociedades que defienden y justifican los mismos que tanto sacan pecho por los homosexuales en España.

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Hoy nos enteramos que el Ayuntamiento de Madrid se salta, una vez más, la ley a la torera para hacer ya la pelota infinita a este colectivo, no multará por exceso de ruido en ese día a los “orgullosos”. Y yo me pregunto, ¿el resto de los madrileños tampoco serán multados por hacer más ruido del legal? Los ancianos, bebés, personas enfermas, gente en general, ¿pierden sus derechos ese día? Y es que permitir esa aberración no es solo ilegal, también es perjudicial para la salud de mucha gente.

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No entiendo nada, entonces si yo celebrara que me he comprado un coche, podría ir a doscientos por hora por la carretea, porque yo también tengo derecho a celebrar lo que quiera, ¿o no? ¿Por qué unos sí y otros no? ¿Por qué Carmena se despatarra en el metro y los demás no pueden? ¿Por qué son tan sumamente demagogos y caraduras? Pregunta absurda esta última, cuando se vota a un demagogo y a un caradura solo pueden ejercer de la misma forma. Porque no puede calificarse de otra forma a un responsable político que toma este tipo de medidas.