Vez
tras vez, desde que hace más de cinco años anunció “el fin de la
actividad armada”, hemos sufrido distintos comunicados por parte de
la banda terrorista ETA hablando de diversas cuestiones: sobre los
presos, sobre las armas, sobre su proyecto de “construcción
nacional”…

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Pero
lo único que los españoles esperamos de ETA es muy sencillo: que se
disuelva, que entregue las armas de manera incondicional, que pida
perdón a las víctimas por todo el daño causado, y que contribuya
de una vez a esclarecer los cientos de asesinatos que siguen sin
resolverse.
Todo
lo demás es circo mediático con el que no queremos colaborar, ni al
que tenemos la menor intención de dar pábulo. Porque a ETA nada le
debemos, y después del circo que va a montar el 8 de abril, nada va
a cambiar.
No
es la primera vez que la banda terrorista anuncia un desarme. Ya lo
hizo en 2014, con otra Comisión Internacional de Verificación que
certificó que sí, que ETA había entregado todas sus armas. Y lo
que se entregó fueron unas cuantas balas y dos pistolas antiguas.
¿Quién
nos dice que no va a caer ahora en lo mismo?
En
mi opinión, quien de verdad está contribuyendo a la desaparición
de ETA, y quien está acabando con sus arsenales, son la Policía
Nacional y la Guardia Civil, verdaderos garantes de la paz y la
libertad de todos los españoles. Es ante ellos ante quienes debería
entregar sus armas, si de verdad tuviera voluntad real de disolverse
y de pedir perdón por todo el daño causado.

Pero me temo que, una vez más, a lo que vamos a asistir es a un acto
propagandístico, alentado y aupado por sus seguidores afines, por la
izquierda radical abertzale y por cuantos quieren blanquear la
historia real del dolor, de los asesinatos, secuestros y extorsiones
que el terrorismo etarra ha sembrado en España en los últimos años.
No
lo podemos permitir, no podemos caer en la trampa que están
tejiendo. ETA debe cumplir las premisas que le exigimos: disolverse,
pedir perdón, entregar las armas incondicionalmente y contribuir a
esclarecer los crímenes. Todo lo demás, sobra.
Ana
Beltrán Villalba
Presidenta
del Partido Popular de Navarra