El
Viernes Santo tuve una tarde entretenida a costa de los comunistas
defensores de la II República, pues ese día, 14 de abril, se conmemoraba
el aniversario de la instauración de ese Régimen. Todo vino porque,
junto a otros compañeros, criticamos que en una ventana del Ayuntamiento
de Córdoba se colgara una bandera tricolor. Y claro, estos demócratas
no admiten las críticas.

Desde la propia cuenta de
Twitter de Izquierda Unida en Córdoba se dijo que esa bandera es legal y
que una Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid permite
su exhibición. Y eso es cierto, pero se permite en el ámbito privado y
en el caso de esa Sentencia en una caseta de feria de una localidad
madrileña. Y cuando les dices eso mismo, que esa bandera no puede ser
usada en ámbitos oficiales te saltan como hienas con los mantras y
frases hechas.

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Por el hecho de criticar a una bandera que no es la oficial del
Estado y que defiende la instauración de una república frente a la
monarquía actual te llaman franquista. Que si “imagino que si no tiene
un águila en el centro no es válida…”, también “Usted debería saber que
esa bandera representa una democracia que fue derrocada por sus
antepasados ideológicos a golpe de fusilamientos”…, o “He estudiado en
la escuela pública, por eso lo sé. La Historia no la vais a reescribir
los herederos ideológicos del franquismo”, como si los demás no
hubiéramos estudiado en la escuela pública. Otra me dijo “Anatema,
anatema, cada uno con su tema. Tú, Angelito, abogando por los
privilegios, el negacionismo franquista y la pollafascio”. Y ya en una
discusión con otro tuitero uno de estos llegó a decir: “No hubo
fusilados en los dos bandos. La Guerra ocurre porque hay un golpe de
Estado contra la democracia no porque haya dos bandos”.

Es
decir, los defensores de la II República (que no son todos los
republicanos) te acusan de franquista por el hecho de criticar el uso de
esa bandera en un Ayuntamiento. Lo que representa su cortedad de miras o
su mala intención (o las dos cosas), pues no comprenden que alguien,
simplemente, esté contra esa bandera (y lo que representa) porque
defiende el actual régimen democrático. Para esta gente, o estás con
ellos o estás contra ellos, y todo el que no piense como ellos es un
franquista.

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