Salía el domingo de Misa, sobre las 11:15 y, como suelo hacer
esos días, sintonicé “Fin de Semana en COPE” para continuar mi marcha dominical
rutinaria cuando se produjo una especie de “Informatio interrupta” -mis
disculpas si el latín es mejorable, pero lo tengo bastante olvidado- para dar
la gran “primicia” esperada desde hace casi año y medio: “La ‘Sultana’ andaluza
-no confundir con ‘La Lozana’-, salta a la arena nacional y completa la terna
de candidatos a la Secretaría General del Partido Socialista Obrero Español”
-que sólo conserva la “P” de partido, pero en el sentido de “roto”, porque
nunca lo estuvo más desde que, “ZParo y ruina”, con la inestimable ayuda del
“joven” Rubalcaba, constante del mal durante los últimos treinta y cinco años,
dejaron para el arrastre del nuevo “Fray Escoba” (que me perdone el Santo), el
“DR. NOesNO”, que casi lo ‘barrió’ del mapa-.
Me vino entonces un estribillo de mi niñez -lo escuché
infinidad de veces a mi abuela (q.e.p.d.) y a mi madre (que gracias a Dios vive
sus 98 espléndidos años)- que me daba el título para mi artículo  semanal: “Tres,
eran tres, las hijas de Elena. Tres, eran tres y ninguna era buena”
, sin
más que adaptar el adverbio y el calificativo al genérico -por eso de no caer
en la moda de especificar sexos que hace el “lenguaje inclusivo” impuesto por
la “progresía”- y aquí me tienen, manos a la obra.
Por orden de aparición en escena del nuevo teatrillo que
prepara el PSOE con el título de “primarias”, hay que empezar por el vasco
Pachi López -Patxi, lo escribe ahora él en ese ‘euskera’ de nuevo cuño-, al que
alguien “bautizó” coloquialmente como “Pachi Nadie”, sin duda en alusión a sus
antecedentes académicos y profesionales -cero- y políticos -de fracaso en
fracaso hasta el “premio” en forma de efímera presidencia del Congreso, con
estancia en palacete incluida- que ahora “completa” con este nuevo “papelón”.
La nada, elevada a la pluralidad, que caracteriza a la mediocridad que se ha
venido imponiendo en política durante las cuatro últimas décadas.
Hace
ahora un año, en plena representación de su máximo papel en política, nada menos
que la tercera “personalidad” del Estado, le dediqué a este “insigne” vividor
de la política el artículo <<EL
INCONMENSURABLE “NADIE”: De la “Nada” académica a la “sublimación percuciente
”>>, señalando cómo, esta actividad -única
para la que no hace falta demostrar nada previo- prueba que “no siempre el
estudio y el mérito son el mejor camino para llegar a puestos de relevancia”
-triste ejemplo para nuestra juventud- 
siendo otros  “valores” -arte de
trepar y falta de escrúpulos- los que se imponen para alcanzar las más altas
cotas de poder, que no de servicio público, como debería ser para esta
actividad.  Descendiente del
histórico  socialista vasco “Lalo”
-Eduardo López Albizu-, parece que heredó de él su “vocación” política, empezó
falseando el currículum -se presentaba como “ingeniero y político”, cuando no
pasó de primero de Ingeniería Técnica, curso en el que parece que estuvo matriculado
diez años- hasta pasar sin pena ni gloria por la Presidencia -me cuesta ponerla
con mayúscula-  del Congreso -le quitó el
protagonismo Podemos en aquella “histórica” sesión de investidura de Marzo de
2016-, fue diputado regional y nacional, Secretario General de las Juventudes
Socialistas vascas -canteras de mediocres trepadores esas ‘”organizaciones
juveniles” de los partidos- y del PSE y Presidente del Gobierno Regional vasco
-en un “pacto de perdedores” con el PP para desbancar al ganador PNV en 2009 -.
López tiene en su “haber” el inicio de la caída libre del partido en
Vascongadas hasta que los pésimos resultados en las elecciones europeas de 2014
lo llevan a “dimitir” como SG del PSV y es “recogido” en el nuevo Comité
Federal de Pedro Sánchez.  No repito aquí
los tristes episodios de su mandato en Vascongadas con la madre del asesinado
por ETA , Joseba Pagazaurtundua, que motivó una carta de ésta ni el inicio de
las negociaciones con ETA, que pueden verse en Youtube. En fin, una penosa
trayectoria política que ahora “completa” postulándose para la Secretaría
General del partido. Una “garantía” para sus contrincantes, si no fueran
también bastante malos.
El
segundo en destaparse como candidato a las “primarias” ha sido el “inefable”
Pedro Sánchez “NOesNO”, defenestrado en Octubre, que empezó perdiendo las
vocales -se presento como Pdr Snchz en Twitter- y acabó perdiéndose en la misma
casi nada que el vasco. Salió de la Secretaría General en medio del “festival
taurino-musical” -no faltaron pitos y aplausos a las “faenas”- con la
espontánea “media Verónica (Pérez)” presentándose a las puertas del “coso” de
Ferraz como “la máxima autoridad del partido en ese momento”; hubo intento
de urnas tras las bambalinas; estocada final -Gestora- y descabello definitivo
al abandonar el escaño -en mi opinión una muy mala medida del riesgo, propia de
un novel sin más atributos que ambición y prepotencia -. En definitiva, otro
ejemplo de “ascenso” a lo más alto de la política desde la nada, profesional y
laboral, que llegó auspiciado por la que en menos de dos meses -paradojas de la
política- será su principal rival a la recuperación del puesto del que le
echaron y que, después de cierto suspense acabó sucumbiendo a su ego
postulándose de nuevo tras su amagado compromiso de “recorrer todos los puntos de
España”
que iba a iniciar el 31 de Octubre siguiente al “sacrificio”
-en su coche, dijo-, que también se quedó en nada después de su largo periodo
vacacional de “reflexión”.
Por último, como decía, y contraprogramando la reaparición
por el feudo andaluz de su máximo rival, la andaluza Susana Díaz se decidió a
“revelar” lo que se esperaba desde el fracaso del PSOE aquel 20 de Diciembre de
2015 -se decía entonces que tenía reservado un billete en el primer AVE del día
siguiente para desembarcar en Madrid si se consumaba el vaticinado mal
resultado electoral socialista (como así fue al pasar de 110 a 90 escaños)-.
Pero Dª Susana siguió “valorando” el momento más oportuno para su aparición
estelar y continuó haciéndose esperar incluso después de que Sánchez
incrementara su desastre en las repetidas elecciones del 26 de Junio perdiendo
cinco escaños más. Finalmente, casi nueve meses después del segundo batacazo,
“La niña de la estación”, como un comunicador de las mañanas radiofónicas la
apodó, “alumbró” su meditada decisión para decir que, precisamente a los nueve
meses -26 de Marzo- del hundimiento electoral del PSOE, presentará oficialmente
su candidatura en Madrid -un parto en toda regla- y, como decía cuando me
“despedí” de Pedro Sánchez, Susana llega, “de Sevilla a Ferraz, por
“DespeñaPedros”, aunque ahora el AVE que une Castilla y Andalucía no lo hace
por ahí, sino por la parte cordobesa de Sierra Morena. Ha dicho que aspira a
Madrid, sin dejar Andalucía. Veremos cómo lo compagina, si gana.

Mi pronóstico es que el primero no tiene nada que hacer, pero
necesita seguir “existiendo” y se acabará uniendo al ganador -si lo admite- o
diluyéndose definitivamente en su nihilidad. El segundo significaría un
auténtico peligro para el PSOE y, lo que es peor, para España, ya que esta vez
su acercamiento a Podemos lo llevaría a unirse en su extremismo pudiendo, con
los radicales de izquierda nacionalista, recrear el Frente Popular de 1934, que
ya sabemos cómo acabó. Así que, el mal menor -en este caso por la izquierda- lo
representa la “dama” que, seguramente, se acabaría imponiendo a los dos
“vagabundos” y que de momento está apoyada por los “tres mosqueteros”, que eran
cuatro: el “dios” Felipe, el traidor ZP, el muñidor del mal Rubalcaba y el
falso Bono, aunque no despierta entusiasmo en algunas regiones. Pobre PSOE, si
estas son las alternativas. Se avecina un periodo de algo más de un mes, hasta
esas  primarias previstas para Mayo, en
que no faltarán motivos para comentar las “excelencias” de los tres candidatos.