EL NEOCHEKISMO ESTALINISTA O LA “BEATIFICACION” DE MARCOS ANA


No es soprendente que estos días, en San Andrés del Rabanedo, localidad del
alfoz de León, los neockekistas de la fagocitada IU por Potemos postulen la
medalla, ni más ni menos que de oro en las Cortes castellano-leonesas, y con
carácter póstumo, para el poeta oficial de IU, Marcos Ana (alias de Fernando
Macarro Castillo).
Ahora bien, lo vergonzoso y lo sonrojante es que este olvidadizo pueblo
español permita, siquiera, se encumbre a los “altares” de la iconografía neo
estalinista a un asesino como Marcos Ana.
En un contexto histórico (manipulado por la memoria hist(é)órica
interesada) cual es el alzamiento de la izquierda frente a la Segunda
República, que motiva el Alzamiento Nacional (y no se molesten, que ésa es la
realidad histórica y no lo que les han vendido vía propaganda progre), el tal
Marcos Ana formó parte de las chekas (hordas de sanginarios delincuentes
frentepopulistas que aprovechando el momento dieron rienda suelta a sus instintos
asesinos) “Basilio Yebra” en Madrid y del “Comité de Salud Pública” en Alcalá
de Henares (Madrid).
Marcos Ana, estaba afiliado por entonces a las JSU (Juventudes Socialistas
Unificadas, brazo juvenil ansioso de sangre del socialismo de entonces).
Los chekistas, en nombre de la revolución bolchevique de 1917 (100 años se
cumple de esa infamia protagonizada por psicópatas asesinos) detuvieron,
asesinaron, saquearon, incendiaron y exterminaron todo potencial enemigo dentro
de su escasa formación cultural, política e ideológica.
El tal Macarro, que ya le venía de apellido, aún cuando vivió lo
suficiente, 96 años, nunca mostró arrepentimiento por los crímenes cometidos en
tal tiempo, nuestra contienda civil, archimanipulada históricamente, por la
izquierda española, no dando su brazo a torcer ante el fracaso de los regímenes
comunistas que tantos millones de vida costaron, y que hacen empequeñecer al
régimen nacionalsocialista alemán.
Marcos Ana, no obstante, ironías del destino, tuvo una vida plagada de
premios (llevando en el pecado la penitencia).
Así la ministra zapaterina de cultura, Sinde, en el 2010 le entrega la
Medalla de Oro de las Bellas Artes; el ministro zapaterino del paro, Corbacho
le dió la Medalla de Oro al Trabajo (otra ironía del destino); el presidente
del gobierno vascongado, Pachi López, sociolisto, como los dos ministros
anteriores,  le “premia”, también en el
2010, con el premio René Cassin (jurista francés Nobel de la Paz, como Obama) a
los Derechos Humanos, que tanto le repugnaron, ironías también del destino, por
no hablar de otros premios menores entregados por los neochekistas de la mal
llamada Memoria Histórica en su facción más beligerante y abundante, la
estalinista.
Pero incluso, los impresentables peperos, ya “avalaron” la postulación de
este poeta de bajo nivel literario (sus camaradas de IU se burlaban de sus
escasas obras) a un frustrado premio como el Príncipe de Asturias.
Ahora, estos peperos, nuevamente, en las Cortes castellano-leonesas, tal
vez estén tentados a ser más neochekistas que sus adversarios políticos, por lo
que no sorprendería se la dieran a título póstumo.
Marcos Ana tuvo como único “mérito” el ser un incondicional de las chekas,
asesinando y pagar con prisión, por tales crímenes, durante el periodo de
nuestra democracia orgánica, de 1939 a 1961. Obviamente los neochekistas
hubieran preferido que El Caudillo lo hubiera fusilado, pero ya ven, no fue
así, patentizando, nuevamente que el régimen franquista, si por algo se
caracterizó, fue por reprimir y castigar lo imprescindible.
Hay que decir, que él si tuvo juicio, a diferencia de sus víctimas y aunque
fue condenado a muerte, dado que cometió los crímenes siendo menor de edad por
entonces, se le conmutó por la pena de 30 años de prisión.
Sus andanzas literarias, aptas para prender la lumbre, más que para su
lectura (así me lo confesaba un viejo comunista fallecido, damnificado y
hastiado por tanto traición de sus camaradas y militante del PCE de toda la
vida) fueron menos notables que sus asesinatos iniciados a sus 16 años.
El primero, un cura, Fraguas, muerto de un tiro en la nuca en presencia de
sus familiares. El segundo Martín, un cartero. El tercero un labriego, Rosado
(por tener la costumbre de ir a misa los domingos) y algunos más.
Su talla humana era tal, que cuando salió de prisión, acude a las
autoridades belgas para que le concediesen el estatuto de refugiado, que le
deniegan por ser un criminal, de lo que dan fe las chekas anteriormente
nombradas.
Si fuera mi padre, no estaría orgullo de él, y máxime cuando fue “colega”
de chekistas como el Kiriki, el Chascatejas, el Culebrilla, el Grillo, el
Toledano, el Cobo, etc, etc.
Sólo le faltó para rematar su sanginaria vida liarse con Margarita Nelken
Mansberger (precursora del femiestalinismo y exaltada diputada socialista por
Badajoz, para posteriormente pasar al partido comunista de entonces, si bien
actualmente es obvio que militaría en Potemos), quien decía eso de <<Queremos
una revolución gigantesca. Ni siquiera la rusa nos sirve. Queremos llamaradas
que enrojezcan los cielos y mares de sangre que inunden al planeta
>>.
Si algo envidió la estalinista Margarita de Samuel Jonhson es que no se le
hubiese ocurrido la desafortunada frase de << El patriotismo es el
último refugio de los canallas
>>, pues odiaba a España (tanto como
la izquierda y los secesionistas antes y ahora) y por ello pretendía, como toda
la chusma que la jaleaba, hacer de España lo que no pudieron, una república
vasalla de la entonces URSS.
Como verán, otra “heroína” de la más pura tradición chequista, que no
tardará en engrosar los “altares” de la iconografía neochekista del imaginario
neoestalinista español, aún cuando hay calles que llevan su nombre y hasta
alguna biblioteca, como la de Coslada.
Proponer a Marcos Ana para otra medallita póstuma, y más por los comunistas
de toda la vida, con la posible aquiescencia pepera, es insultar la
inteligencia (aunque merecidamente) de este estúpido pueblo español.
Y la triste conclusión que se deprende es que si en su momento fuiste un
asesino, mientras que seas del bando de los golpistas de izquierda, más
reconocimientos tendrás, incluso después de muerto.
¡Qué pena de pueblo español, que en su ignorancia histórica, y en su
insoportable estulticia, discurre sus días de molicie como los cerdos, comiendo
y embarrándose, y ajenos a todos. 

Eduardo Morato / Abogado / 
Presidente de pasionxespaña.es / 
Twitter: @edumorato92