Acabo de leer en ABC la historia de Salva. Salva era un sintecho que acabó en la calle a consecuencia de una terrible depresión. Problemas con su ex-pareja y la muerte de su hija le provocaron esta enfermedad que tuvo como consecuencia la pérdida de su trabajo y la inevitable pérdida de todos sus ingresos. Todo esto provocó que acabara viviendo en la calle, lo cual llevaba haciendo desde hacía más de ocho años. El pasado 2 de Enero apareció muerto en el lugar en el que habitualmente dormía en Madrid, en un recoveco de la torre de Colón, en la calle Génova 2.

Salva tuvo muchos problemas durante los últimos años de su vida, unos solucionables y otros que pueden destrozar la vida de cualquier padre, la muerte de una hija. Pero Salva podría haber sido ayudado por organismos o instituciones públicas, pero para eso tenía un problema mayor, ser español. Con la terrible crisis que llevamos sufriendo desde hace ya demasiado tiempo se está dejando de lado a una parte muy importante de quienes más la han sufrido, la de la gente de casa, la de los españoles.



Nos encontramos día sí y día también con la continua llegada de refugiados y de gente de otros países al nuestro con los que se están volcando todas las ayudas públicas, pero no con los españoles. Se les pone casa, se les ponen servicios sociales, se les pone sueldos, traductores, médicos, se les ayuda a integrarse en nuestra sociedad, aunque después la mayoría no lo hagan. ¿Qué pasa con los españoles? Después nos encontramos con que las pocas asociaciones que se dedican a intentar ayudar a españoles, como “Hogar Social Madrid” son tachadas de nazis y fascistas. ¿Qué mal están haciendo intentando ayudar a quien nadie ayuda, a sus compatriotas?

Hoy me entero de la muerte de este hombre a los 57 años. Hoy me entero que en el siglo XXI a una persona necesitada se la ha dejado morir de frío en una calle de Madrid. Hoy me entero que todo lo que pagamos de impuestos no es suficiente para ayudar a una persona como Salva. Ojalá esta muerte recaiga sobre la conciencia de los responsables políticos y de toda esa gente que critica a asociaciones españolas que se dedican a ayudar a otros españoles. Ojalá Salva pueda encontrar la paz y tranquilidad en la muerte junto a su hija que no consiguió encontrar encontrar en vida. En este caso la frase “descanse en paz” no es solo una frase hecha, es algo que deseo de todo corazón para este pobre hombre.