Hay muchos frases, palabras e incluso expresiones hechas que se están utilizando en los últimos tiempos con un fin cada vez más evidente: pescar a río revuelto. Gente corriente, el pueblo, los ciudadanos, la ciudadanía, la gente normal, la gente de la calle, así nos intentan convencer los que pronuncian esas frases de algo: que son como de los nuestros, que vienen del mismo sitio que nosotros y que tienen un fin común al nuestro, esto último es una mentira mucho más evidente que las otras.


Esas expresiones no son ninguna mentira porque los que creemos que todos somos iguales sabemos que ellos son gente corriente y pueblo como nosotros. En el pueblo, en la gente corriente, hay muchos tipos de personas que se diferencian en muchas cosas, una de ellas es la aspiración personal de cada uno. Hay algunos que nacen con la aspiración personal de servir y de servirse de lo público para, en teoría, colaborar con sus conciudadanos, pero que buscan más el servirse que el servir porque eso es lo que se demuestra cuando se consigue el objetivo, no cuando se aspira a él.

Estamos en plena campaña electoral y todos los partidos políticos están engrasando las maquinarias electorales ya que este es de los pocos momentos en que trabajan, en que hacen algo, cuando se juegan las castañas de los próximos cuatro años. Todos tenemos nuestros favoritos y nuestras preferencias, cada vez más difíciles, pero es a los nuevos partidos a los que todos miramos, aunque sea de reojo y por curiosidad. Uno de los partidos de los que más curiosidad tengo y de los que menos espero es Podemos. Pablo Iglesias ha comenzado esta precampaña con unas frases que me han llamado la atención, pero es quizás esta la que más me ha chocado:

Algunos pensarán que la frasecita no tiene ninguna importancia, pero para mi si la tiene, y mucha. Empezó Podemos anunciando que lo iban a cambiar todo, iban a cambiar el mundo, la forma de hacer las cosas y un sistema que, para ellos, funcionaba mal por muchos motivos, pero uno de ellos era que fomentaba la corrupción. ¿Y ahora qué vemos en esta frase tan, en teoría, inocente? Pues vemos que Podemos lo que nos trae es gente nueva para nutrir esas instituciones, supuéstamente corruptas. Pero es que va a traer gente nueva igual que el resto de los partidos que se presentan, no entiendo por qué tengo que pensar yo que estos vayan a ser diferentes; es más, lo que han demostrado hasta el momento es que son incluso peores.

El repetir una frase muchas veces no convierte esa frase ni en verdad, ni en un hecho evidente para todo el mundo. Si yo digo muchas veces de mi mismo lo bueno que soy no me convierte en la mejor persona del mundo a ojos de los demás, esa frase sólo denota algo muy normal: que para mi, yo soy la mejor persona del mundo. Esa es la baza que juega Podemos con sus frases y con una gran ventaja: sus seguidores son completamente fieles y les creen a pies juntillas, es más, no se plantean siquiera leer sus frases entre líneas, como esta, aparentemente tan inocente, y tan cargada de doble sentido, a mi modo de ver.

Si en algo estoy de acuerdo con Podemos es que el sistema falla, pero no veo los mismo fallos que ellos, a mi me sobra estado y a ellos les falta. A mi me sobran las autonomías, me sobra el senado, me sobran las diputaciones, me sobran políticos regionales y nacionales, me sobran subvenciones y gastos ridículos que lo único que buscan es ganar adeptos. A mi me sobra, para empezar, todo eso que a Podemos le falta. Podemos nos intenta vender que el estado es lo mejor, que es bueno, y para mi el estado es el principal culpable de esta crisis que estamos sufriendo, no tengo ninguna duda.

¿Cómo es posible que ante un estado corrupto y caro ellos pretendan vender que la solución es más estado? Para mi es fácil, intentan venderse a sí mismos, con ellos en el estado todo irá bien porque ellos son muy buenos, porque ellos son, y aquí viene la cuña, la “gente corriente”. Esto funciona con mucha gente, gente de cerebro fácil y de mentalidad completamente gregaria. Pero no para los que creemos realmente en la libertad individual de las personas, no para los que creemos que nadie hará más por una persona que uno mismo. Al estado yo le importo un bledo, esté Podemos o esté el PP, el estado lo primero que busca es su propio mantenimiento. Un estado, aunque parezca algo abstracto, está compuesto por personas, que pertenecen al estado porque es su modo de vida. Hay que olvidarse de la lírica del servicio al pueblo y esas cosas. El estado tiene que existir, pero para cubrir unos servicios muy básicos de salud, educación, infraestructuras, sociales y poco más.

Vivimos como con una especie de síndrome de Estocolmo por el que hemos sido abducidos y ya nos tienen completamente convencidos de que sin un gran estado nuestra vida no sería posible porque seríamos incapaces de conseguir un bienestar por nosotros mismos. Les damos dinero para que nos lo devuelvan el día que nos jubilemos y nos quedamos tan anchos; aún dudando si lo vamos a cobrar.

Nadie va a hacer más por la gente corriente que la propia gente corriente, pero todos y cada uno de nosotros por nosotros mismos, todo lo demás son cuentos; los cuente quien los cuente.