Si en estos momentos se vive con relativa calma, ello es debido al crédito al que España puede acceder. Ya comentamos en este periódico el problema que constituía el hecho de que la caja de las pensiones se haya vaciado. A saber: o bien subían los impuestos desmesuradamente o bien recortaban las pensiones. Parece ser que la tercera vía era endeudar a las futuras generaciones. Por lo tanto ese parece ser el parche, de momento.

Ahora bien, el sistema partitocrático, de momento, lo están manteniendo los antiguos partidos. Pero ha aparecido Podemos, que con su oportunismo puede aprovechar los conflictos para echar gasolina al fuego sumándose a los sindicatos. Los antiguos dinosaurios, esto es, los sindicatos que tan callados y moderados  han permanecido durante el tiempo de la crisis, sumándose a los despidos y aprovechando las leyes que antes criticaban ya afilan  los colmillos sonriendo malévolamente. Por lo tanto, se prevé para antes o después cierta conflictividad en la calle. Si bien su primer intento de mover la calle ha resultado un completo fracaso seguro que surgirán ocasiones para incendiar las protestas callejeras. Ahí está los medios de comunicación, hábilmente monopolizados por la izquierda, para darles fuelle. El fenómeno Podemos, evidentemente se sumará de alguna manera para sacar tajada. Y ahí radica un hecho preocupante con un partido político que basa su extremismo en el más rancio populismo, pero que tiene voz, voto y escaños en el Congreso y que ha sido capaz de rebajar a los periodistas a sentarse en el suelo como si en vez de en el Congreso estuvieran en una caverna de la prehistoria o de buen rollo perrofláutico en la Puerta del Sol. Un partido con unos medios de comunicación tan dóciles como para perder la dignidad y sentarse en el suelo para tapar la falta de contenido de las declaraciones de Pablo Iglesias y así tener algo que poner en el artículo: “nos sentamos en el suelo”. Fin del artículo. Un partido que tiene un pie dentro del Congreso y el otro pie en la calle: que se suma a recibir el sueldo de diputado, pero que cuando salen del Congreso se suman también a simpatizar y saludar siendo vitoreados por los de “Rodea el Congreso”, es decir; un partido que está a la vez dentro y fuera del sistema constituye un fenómeno muy peligroso capaz de sacar rédito dentro y fuera.

Más, y teniendo en cuenta la coyuntura actual: un PSOE a punto de desintegrarse y un PP que en estos momentos se ha podemizado más por cobardía que por convicción. Y no nos olvidemos, esa podemización que se explicará en otros artículos de este periódico ha provocado la escisión del PP con Aznar. Puede que de cara a la galería la escisión PP-Aznar fuese por el aparente acercamiento a las tesis nacionalistas de Soraya Sáenz de Santamaría, pero según nuestro criterio la probabilidades pueden recaer más en la podemización del PP con el tema de la “pobreza energética”…, porque este tema no se refiere a la pobreza energética de los españoles ni a la pobreza de los españoles. No olvidemos que hay muchos pisos vacíos y muchos “refugiados”. Parece ser que toda la jugada consistirá en que los pisos que primero quitaron a los españoles se los van a dar a otros que no son españoles. Y claro, no se los van a regalar sin la comodidad de una buena calefacción y un buen aire acondicionado pagado por nosotros. Ahora solo les queda arreglar lo del agua, los impuestos y la comunidad y los mil y pico que cobrarán todos los que tengan hijos sin haber pegado nunca palo al agua en España. Pero eso es peccata minuta para lo que vamos a tener que pagar entre todos. Y no saben cómo odio no equivocarme. Ojalá sea así.