Hay algo que todos los españoles hemos tenido claro desde hace mucho tiempo. Ya sea a través de un amigo, familiar o conocido, nos han llegado rumores de la poco edificante vida privada del ahora Rey emérito, Juan Carlos. Juergas, amantes, salidas nocturnas, escapadas y viajes relámpago raros, eran rumores que circulaban por la calle continuamente. Pero lo que no hemos podido ver hasta ahora son esos rumores puestos negro sobre blanco, en noticia a nivel nacional y mucho menos con nombres. Ahora ha aparecido como noticia bomba la aparición de unos vídeos que relacionan a Barbara Rey con el anterior Rey, valga la redundancia.

Vaya por delante que a mi me da igual la vida privada del Rey, del presidente del gobierno o del político X de turno, mientras no me afecte. En este caso, el de la relación de Bárbara con el Rey, parece ser que nos ha afectado a todos y mucho, porque nos ha costado dinero. De esta noticia sólo es noticia que nos ha costado dinero y que existen unos vídeos comprometedores. Parece ser que los servicios secretos ingresaban veintiséis millones de pesetas mensuales a Barbara Rey para comprar su silencio con esta relación. Es decir, utilizaban nuestro dinero para que nosotros, propietarios de ese dinero, no nos enteráramos de lo que nuestros asalariados hacían en su vida privada. Parece surrealista, pero es así.

Repito que lo de Barbara Rey era algo que todos sabíamos antes de que apareciera la noticia, pero hay algo que todos seguimos sabiendo aunque no sea noticia, ella no ha sido la única. Entonces, si la forma de actuar ha sido siempre la misma, supongo que en el caso de esas otras amantes también se habrá comprado su silencio. Y yo me pregunto, ¿cuánto dinero nos han costado las juergas del Rey? Supongo, porque no lo sé, que será mucho. Se rumorea que incluso tiene hijos secretos, con lo que imagino que ahí habrá bastante más dinero que en el caso de Barbara Rey.

La verdad es que las noticias que van apareciendo de la familia real española cada vez son peores. Pensábamos que eran una cosa, con sus defectos como todas, pero nos vamos enterando poco a poco de que nos tenían completamente engañados. Lo normal en una persona normal es que asuma completamente su vida, con sus virtudes y con sus defectos. En el caso de la familia real no, somos todos nosotros los que nos hacemos cargo de sus errores. Como esos padres que tienen un hijo tonto y que no hacen más que pagar sus continuas meteduras de pata. Como decía Bárbara Rey en una entrevista, no saben los españoles en manos de quien estamos. Es cierto, no lo sabíamos, pero nos vamos enterando poco a poco.