Estoy empezando a no discernir qué es exactamente lo que me está produciendo esta campaña electoral y de momento paso de la indiferencia al cabreo y al asco. Primero fue puro pasotismo puesto que todos los candidatos me dan igual, ya publiqué en su momento un artículo en el que tenía claro que mi opción sería elegir al menos malo, pero están llegando todos a un nivel de maldad -en todos los sentidos- que están provocando en mi ese asco y cabreo del que hablaba antes.

Pero es que viendo de qué pasta están hechos los figuras que se presentan no queda más remedio que preguntarse qué hago yo exactamente participando de esta patraña, de esta basura. A los candidatos de Ciudadanos se les ha ocurrido cometer el gran desliz de hacer una propuesta de las, digamos, “políticamente incorrectas”, se les ha ocurrido proponer que en los delitos de violencia doméstica se considere igual, haya igualdad, sin importar quien cometa el delito, sea hombre o mujer. Pecado mortal es lo que han cometido los representantes de Ciudadanos con esa frase.

Se han lanzado todos a la yugular a por ellos, PSOE, Podemos y, los que yo considero el caso más grave, el PP. ¿Cómo puede el PP lanzarse a criticar algo que ellos mismos pedían cuando se aprobó esa ley por parte del indecente gobierno de Zapatero? Pues está claro, porque eso no vende bien, la evidencia son los palos que está recibiendo Ciudadanos a costa de eso. Muchos se preguntarán, entonces a Ciudadanos no les criticarás, pues si, también les critico. En esta vida lo primero que hay que tener es el valor de asumir lo que uno dice y defendérlo hasta el final sin dar un paso atrás, sobre todo si es algo tan razonable como lo que han dicho. Dice la constitución que todos somos iguales ante la ley, esa ley es desigual y Ciudadanos lo denuncia. Si unos critican eso y quien lo dice recula, resulta que todos son iguales, que les da igual todo con tal de ser votados.

Coincide todo esto, además, con el crimen cometido en Gerona por una madre que mató a sus dos niñas y después se suicidó. La forma de tratar este crimen por parte de la prensa, preguntándose los motivos por los que esa mujer mató a sus hijos, y la reacción de la población y políticos me produce auténtica repugnancia. Todos están todavía buscando como llamarlo cuando es otro caso más de violencia doméstica, como cuando un hombre mata a su pareja, o como cuando lo hace una mujer. Como la asesina ha sido una mujer todos están intentando camuflarlo llegándolo a llamar hasta suicidio ampliado con tal de no decir lo que realmente ha sido, un asesinato de unos niños a manos de su madre, no de su padre. No hay más que ver como reacciona todo el mundo cuando este tipo de crímenes, repugnantes siempre, los comete un hombre.

Y todo me produce asco, repito, prensa, políticos y muchos de mis conciudadanos. ¿Donde están las palabras de condena? ¿Donde están los mensajes de pésame por redes sociales? ¿Donde están las muestras de apoyo generalizadas a las puertas de ayuntamientos y edificios públicos guardando minutos de silencio? ¿Por qué los crímenes son distintos en función a las víctimas? Porque no venden igual, ¿verdad? ¿Por qué detrás de este no está el colectivo femi-nazi organizando movilizaciones? Porque la culpable ha sido una mujer, ¿verdad? Qué asco me dais.