Una de las cosas en las que más está incidiendo la progresía patria en los últimos años es en el lenguaje. Y no solo los líderes políticos de esos partidos, también sus alienados y sectarios seguidores. Todos tenemos que medir nuestras palabras habladas o escritas hasta límites insospechados, sobre todo si no formas parte de los de su cuerda, porque de lo contrario serás atacado. Ya sea por lo que hayas dicho, por lo que ellos interpreten que has querido decir o, simplemente, por su gran facilidad para tergiversar y manipular lo que hayas dicho.

Ni siquiera puedes emplear según qué palabras o giros cuando se trate de hacer un chiste. Ahora los chistes de toda la vida pueden ser interpretados como homófobos, machistas o misóginos. La persecución a la que puedes ser sometido, el acoso y los ataques pueden ser de los que hacen época. Sobre todo si te tienen ganas, algo que a ellos les pasa muy a menudo cuando les sueltas cuatro verdades a la cara. Después habría que ver a estos “santurrones del lenguaje ajeno” en su salsa y en privado, estoy seguro que no dejan títere con cabeza. Lo de la paja en ojo ajeno, que muchos de ellos desconocen por completo.

Hoy han salido a la luz desde el periódico “El Mundo” unas grabaciones en las que Juan Cañellas – Secretario Jurídico de Garantías Democráticas de Podemos Islas Baleares- hablaba con Carmen Azpelicueta – Consejera del Consejo Ciudadano autonómico del mismo partido-. Al parecer Cañellas estaba reprendiendo a Azpelicueta por ser una voz crítica dentro del partido. En un momento de la conversación él se dirige a ella con la siguiente frase: “Si tú eres buena niña y yo creo que sí que lo eres vas a contar con todo nuestro apoyo para todo. Yo te buscaré un trabajo”.

Y estos son los de las exigencias con el lenguaje políticamente correcto. Los mismos que hablan de Mariló Montero, como lo hacen en privado. Los mismos que hablan de las víctimas del terrorismo y las niñas Alcasser, como lo hacen por Twitter. Y los mismos que hablan así a una compañera para que calle la boca. ¿Que el tipo ha dimitido? Sí, ha dimitido, pero lo ha hecho porque le han grabado y le han pillado. Si no le hubieran grabado habría seguido con el mismo lenguaje en privado y dando las mismas lecciones en público, como hacen el resto de compañeros de su partido. ¿Qué habrían dicho estos mismos si esas expresiones las hubiéramos usado otros?

No hay más peguntas, señoría.