Según el Informe publicado por el Banco Mundial, “Doing Business 2013”, crear una empresa en España es más difícil que hacerlo en Afganistán, en Albania, en Burundi, en Irán, en Kosovo, en Kenia, en Marruecos, en Nepal, en Nicaragua, en Ruanda, en Senegal, en Tanzania, en el Yemen e incluso que en Zambia. ¡Ahí queda eso!

Dice el informe que en España se requieren 10 trámites y 28 días, un coste equivalente al 4,7% de la renta por habitante y un capital mínimo que representa un 13,2% de esa misma renta por habitante.

Estos datos son para sonrojar a más de uno. A nuestros políticos, de todos los colores, les debería dar vergüenza. ¿Así se va a mejorar la economía española? ¿así fomentamos a los emprendedores?

En todos los programas electorales se recogen medidas para agilizar los trámites de permisos y licencias de nuevas empresas, pero parece que queda ahí, que al final no se lleva a efecto. ¿Tan difícil es?

Desde hace décadas se viene hablando de las “ventanillas únicas”, de las licencias rápidas, y algunas de estas cuestiones se llevan a cabo, pero parece que en países como Marruecos, Senegal o Zambia lo hacen mejor que nosotros.

Visto el Informe del Banco Mundial, solo puedo pensar una cosa, que no existe voluntad política por fomentar las empresas en este país. Y estos informes tienen influencia en inversores extranjeros, que antes de abrir una empresa en nuestro País, a lo mejor lo prefieren hacer en Tanzania, donde lo tienen más fácil.

Todo esto, unido a las diferentes legislaciones y normativas en cada una de las Comunidades Autónomas, hacen que el proceso de apertura de una nueva empresa vuelva loco al mejor de los expertos, pues una asesoría de Albacete es casi incapaz de tramitar la apertura de un negocio en Valladolid, por ejemplo.

Y da la sensación de que no hay mucha intención por armonizar normativa, por hacer las cosas más fáciles. Habrá que organizar una comisión de expertos que viaje a Zambia, por ejemplo, para aprender cómo lo hacen allí. Mientras tanto el emprendedor español seguirá sufriendo la burocracia.