Resultado de imagen de egosurfing

Todos hemos jugado alguna vez a “rastrearnos”, a buscarnos en el enmarañado tejido de la Red. Nos asomamos a la ventana Google, gritamos nuestro nombre, y esperamos respuesta.  A esa actividad se la conoce como EGOSURFING. Este neologismo, que viene de la unión de dos términos «ego» (del griego, yo) y «surf» (del inglés, navegar), lo acuñó en 1995 la prestigiosa revista de ámbito tecnológico «Wired»

“Surfeamos” en las bravas aguas virtuales para buscarnos a nosotros mismos. Algunos encuentran su vida entera en la cresta de una ola. Su identidad, sus afectos, su formación, vida laboral, incluso sus datos bancarios. Lo peor de todo ello es que están/estamos expuestos a que nuestra reputación naufrague, entre la espuma del mar.

Cuidemos nuestra imagen, y al igual que no salimos a la calle despeinados, en pijama o vociferando, no lo hagamos tampoco en Internet. Sólo tenemos una reputación.  Cuidémosla.