El pasado sábado dos terroristas palestinos morían a manos del ejército israelí tras atacar a un grupo de militares en el puesto de control militar de Beakaot, en las inmediaciones de un asentamiento judío en Cisjordania.

Los dos palestinos, aprovechando la densa niebla, se aproximaron a los soldados intentando agredirles con cuchillos. Las fuerzas israelíes pudieron frustar el ataque disparando contra los atacantes que, aunque recibieron tratamiento médico inmediato murieron a causa de las heridas.

Un suceso más que habría pasado desapercibido, porque desgraciadamente son demasiado frecuentes estos ataques en territorio israelí, sino hubiera sido por el titular que dedicó el diario El Mundo a la noticia. Y es que el periódico dirigido por David Jiménez resumió de esta forma lo ocurrido: “Un nuevo episodio de la ‘Intifada de los Cuchillos’ acaba con dos palestinos asesinados”.

Hay que decir que a las pocas horas de este titular, consecuencia de las críticas a través de las redes sociales, el diario El Mundo rectificó y cambió el titular de la noticia por el siguiente: “Dos palestinos muertos tras intentar apuñalar a dos soldados israelíes”, un titular mucho más fiel con lo ocurrido; porque la actuación de los militares israelíes fue la lógica respuesta ante un ataque en el que, los palestinos sí, pretendían asesinarlos.

Y no comprendo ese titular de El Mundo porque no me imagino a este diario titulando que dos etarras son asesinados por la Guardia Civil cuando los terroristas intentaban acabar con su vida, que es exactamente lo que el sábado ocurrió en Israel.

Luego se habla del odio que se dedica hacia Israel, del antisemitismo, de la manipulación de las cosas; y muchos dicen que son imaginaciones de los que defendemos a Israel, que las cosas no son así; pero el caso es que ese titular destila odio, aunque luego rectificaran.