Ayer, el flamante secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, se presentaba en Barcelona. Ante un auditorio lleno, aunque con capacidad para 3000 personas (eso en la Ciudad Condal no es nada), siguió con su discurso de siempre, el de criticar a lo que él llama casta, a decir que el tiempo de los actuales gobernantes ha terminado y a hablar de banderas, de pulseritas y de cuentas en Suiza. Pues muy bien, pero yo a uno que se postula como próximo presidente del Gobierno y que es recibido al grito de “¡Presidente, Presidente!”, le he de exigir un poco más.
Y una cosa que me ha llamado mucho la atención y que no quiero dejar de comentar, es que en el acto de ayer estaban presentes una serie de espectadores VIP, entre los que destacaban el expresidente de la Generalidad, Pasqual Maragall, el diputado de ERC Joan Tardà y el diputado socialista en el Parlamento catalán, Ferran Pedret. Y es que el hecho de que dirigentes de otras formaciones de la izquierda acudan a escuchar a Iglesias no hace sino demostrar que le entregan el relevo a Podemos, que los consideran el futuro. Mal camino llevan estos partidos, y sobre todo los socialistas.
De lo que sí ha hablado el eurodiputado ha sido del derecho a decidir. Y me da a mí que se ha liado un poquito con este tema. Para empezar porque ha reiterado su apoyo al ‘Derecho a decidir’ de los catalanes, añadiendo que no quiere que Cataluña se independice del resto de España pero que sabe que la casta española ha insultado a los catalanes, ¡menudo discurso populista!, ¿qué casta española?, ¿a qué catalanes?
Y para seguir porque posteriormente el Sr. Iglesias decía que España es un País de países, ¡toma ya! Pues eso que me lo explique porque no lo entiendo; echándole imaginación podría entender que los países que conforman España sean Aragón, Castilla, Navarra y siendo muy generoso Al-Andalus…, ¿pero Cataluña? Y ha finalizado con su discurso típico sobre la Constitución del 78, esa misma que le permite a él expresarse y hacer política, diciendo que “hace falta abrir un proceso constituyente, que abra puertas y ventanas, que abra los candados, el candado del 78”, ¡no sabía yo que era cerrajero! Pero estas propuestas las hace sin concretar. Ya que es tan ilustrada esta gente de Podemos, nos podrían explicar qué quieren modificar de la Constitución…
Esto es Podemos, un discurso fácil y populista, un quítate tú que me pongo yo pero sin decirte lo que quiero hacer.
Leer artículo original en DECDLT
COLABORA CON NOSOTROS CON PAYPAL