@Catalega.- Esta semana se ha conocido una de esas noticias que pasa desapercibida entre tantos casos de corrupción política, pero que, en mi opinión, no deja de tener importancia porque me temo que en nuestro País se han hecho muchas cosas de la forma a la que se refería el alcalde de la localidad sevillana de La Algaba.

Y es que según contaba el diario El Mundo, este alcalde (o mejor dicho, cacique), reconocía en unas grabaciones de 2013, el amaño en la adjudicación de contratos públicos de ese municipio y, además, añadía que “aquí se está a los pies del PSOE” y que los contratos se le dieron al padre de una militante socialista de la localidad “porque me salió a mí de la polla”. Así se las gasta este alcalde.

Según la información periodística, la grabación ya se encuentra en manos de un juzgado de Sevilla. ¿Os habéis enterado de esto? Yo me enteraba el miércoles por casualidad, porque es algo que ni he visto en redes sociales ni en otros medios informativos.

Y como decía al principio, me temo que de esta forma se ha actuado en muchas ocasiones en nuestros ayuntamientos. Y aunque este alcalde sea socialista, estoy seguro que ha ocurrido en políticos de todos los colores, porque muchas veces nuestros alcaldes se convierten en los señoritos del pueblo, haciendo y deshaciendo a su antojo.

Y lo peor de todo, lo más triste, es que gran parte de los vecinos asumen estas situaciones. Y permiten que en su pueblo el alcalde (y otros concejales), hayan colocado a familiares a trabajar en el consistorio de turno, o que hayan recibido contratos públicos, o se hayan beneficiado de muchas cosas… Porque es algo que siempre me ha llamado la atención, pero hablando con mucha gente que reside en pueblo, no es raro el que te dice, “mira el pedazo de casa que se ha hecho el alcalde”. Y eso mosquea, porque como venían a decir ayer en el Parlamento andaluz, algo huele a podrido en esta tierra…