Ayer lo aprobaba el Consejo de Ministros del Gobierno de la Nación, se aumenta la fiscalidad al sector eléctrico para salvar a las renovables y la deuda energética. Según dijo la Vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría “la reforma del sistema eléctrico es una de las reformas más necesarias, ya que el agujero de deuda de anteriores ejecutivos asciende a 24.000 millones de euros, y si no se frenaba cada año podría incrementarse en más de 5.000 millones”.

El caso, que vamos a pagar más por el recibo de la luz, para sufragar el canon hidráulico, carbón, gas natural…, podéis leer la noticia en Libre Mercado.

Total, que la energía se va a pagar más cara. Ya no es solo un problema para las familias, que lo es. Este invierno a comprarse buenos forros polares y mantas para no poner la calefacción o el brasero y a aprender a ducharse con agua fría, ¡qué es muy sano!

El verdadero problema es el que van a vivir las empresas, con la energía más cara ¿con quién van a competir? Se verán obligadas a subir el precio de sus productos o a perder dinero.

Y yo me pregunto, ¿por qué no fomentamos la energía nuclear? ¿por qué no creamos centrales nucleares? La energía nuclear es la más barata. Producir energía nuclear nos permitiría una bajada en el precio del recibo de la luz, algo mejor para las familias pero mucho más importante para las empresas, que tendrían más posibilidad de competir. España paga la luz carísima, como se puede comprobar en este artículo de Cinco Días, en el año 2011 el precio de la electricidad en España el tercero más caro de Europa, tras Chipre y Malta.

Pero no, la hipocresía en este tema es demencial. Criticamos la energía nuclear, no queremos centrales nucleares y, sin embargo, compramos energía nuclear a Francia, que es el segundo País con más centrales nucleares del mundo, tras los Estados Unidos.

Si queremos que empresas se instalen en nuestro País, si queremos que nuestras empresas sean competitivas, si queremos crear riqueza y empleo hay que apostar por la energía nuclear. Es otra de las reformas que hemos de acometer.