Por fin el mundo del toro ha dado un paso al frente, por fin el mundo del toro ha respondido a tanto insulto y a tanta mentira, a tanto ataque sin sentido, bueno, para muchos sí tiene sentido ese ataque, ataque fundado en que se trata de una fiesta de España y hay que derribar e impedir todo aquello que huela a esta España. Porque a eso juega el nacionalismo y gran parte de la izquierda de este país.

Y el domingo en Valencia la gente salió a la calle, al grito de libertad, pidiendo solo eso, libertad para que se deje de atacar de esta manera a la fiesta de los toros, la que para muchos todavía es la Fiesta Nacional.

Porque los ataques hacia la fiesta de los toros no tienen su origen en una visión animalista del mundo, aunque los que atacan este espectáculo lo hagan vestidos de defensores de los animales. Ahí está, por ejemplo, lo ocurrido en Cataluña, donde se prohibieron los toros, pero no los famosos ‘bous al carrer’, por tratarse de una festividad popular catalana. Entonces, ¿a qué juega esta gente? Pues ya lo hemos dicho, a atacar a todo lo que sea español. Al igual que hacen con el idioma o con otras tradiciones. Porque como decía ayer en Twitter: “Si los toros fueran fiesta de origen y tradición cubana muchos de los que la critican la defenderían. Porque van contra España, no contra los toros”.

Y es que esta gente que ataca los toros demuestra que para nada conoce la vida del toro bravo y tampoco conoce el día a día de una ganadería, ni todo lo que rodea a esta fiesta. Y si de verdad se preocuparan por los animales, primero lo harían por otros muchos que sufren mucho más que el toro bravo, empezando por animales de granjas productivas, por ejemplo. Pero no lo hacen porque ellos no están interesados en los animales, sino en acabar con todo lo que suene a la España contra la que ellos luchan, la España que quieren destruir. Y para lograr sus objetivos han de acabar con los toros, entre otras cosas…