Cristina Pedroche

Si yo fuera directivo de Antena 3 estaría totalmente preocupado y me preguntaría: ¿Hasta qué nivel de indignidad puedo hacer llegar a una empleada para ser líder de audiencia en las campanadas? Porque ya el rizo no se puede rizar más y contando, además, con que la empleada no parece poner límites ni pega alguna. La empresa parece no tener límites en sus escrúpulos con tal de conseguir el objetivo y la empleada, Cristina Pedroche, parece no tener la dignidad suficiente para marcárselos.

Y yo, como espectador, me pregunto: ¿en qué año la sacarán directamente desnuda? Porque el objetivo parece evidente, tanto como los medios para conseguirlo: quitarle ropa a la Pedroche hasta conseguir ser los líderes en los diez minutos que duran normalmente las retransmisiones de unas campanadas de Nochevieja.

Después resulta que en los informativos y programas de esa cadena a la que pertenecen, entre otras, Antena 3 y La Sexta, se les llena la boca con derechos de la mujer. Se les llena la boca con violencias de género, con machismos, con feminismos, con discursos de igualdad y respeto que ellos se pasan por el forro cuando hay dinero de por medio. Y Pedroche la podemita, ¿que dirá? Pues seguramente no dirá nada, ” lo que haga falta por la audiencia, jefe”.

Espero con impaciencia los discursos de feministas, y compañeras de la protagonista, como Elisa Beni y Julia Otero que seguro que ponen el grito en el cielo. ¿O no? Porque la pela es la pela y quien paga manda. Me imagino que el año que viene ya nos irá enseñando los pezones a la décima campanada y el siguiente lo poco que ya nos queda por descubrir a la campanada número doce.