Manuela Carmena


He de reconocer que ayer cuando vi la Cabalgata de Reyes de Madrid a través de la televisión me quedé gratamente sorprendido. ¿Por qué? Pues porque fue una Cabalgata de Reyes normal, la tradicional, la de siempre, con algún toque de “perroflautismo”, pero nada grave. Y esto, lo de la sorpresa ante la normalidad, no se debería dar, pero viniendo de Podemos y de sus líderes nos podemos esperar cualquier cosa de ellos y ninguna buena. Pero en este caso no, en este caso las cosas fueron como deberían ser siempre.

Pero esta normalidad no viene dada porque a los gobernantes podemitas se les haya encendido la bombilla que todos deberíamos tener en el cerebro. En este caso esa normalidad se da por las presiones que han recibido desde la vergonzosa Cabalgata del año pasado. Todos pusimos el grito en el cielo ante los títeres vergonzosos con los que nos despacharon y esa presión ha hecho mella en ellos porque la perspectiva para este año se presentaba similar con la eliminación del tradicional Belén navideño de la Puerta de Alcalá. Pero esta vez la respuesta ha sido inmediata gracias a la iniciativa del doctor Gaona de movilizar a la gente para que todo el mundo colocara su Belén en la puerta de Alcalá.

Esto quiere decir que la presión de todos ha funcionado incluso con la irracionalidad habitual podemita. Y esto es algo que nos debe alentar a todos los opositores para no levantar la guardia ante ellos. Para protestar por cualquiera de los actos vergonzosos que esta gente promueva que han sido, son y serán muchos. Que haya habido normalidad en la Cabalgata de Madrid no quiere decir que esta gente de repente se haya vuelto racional, quiere decir que las presiones les han convertido en racionales por un momento.

Que siga la presión, que siga la vigilancia con todos sus movimientos y las protestas y las quejas ante las provocaciones y tonterías, puesto que todavía las seguirán cometiendo ya que van dentro de su ADN. Nos debemos felicitar todos por este logro pero no debemos bajar la guardia. Podemismo e irracionalidad se están convirtiendo en sinónimos y tenemos que seguir manteniéndonos vigilantes.