Según información proporcionada por la Vanguardia Jack Unterweger, de Austria, “no sólo fue un escritor, sino también un asesino en serie que mató 12 prostitutas en diferentes países. En 1974, lo condenaron por el asesinato de una prostituta, pero fue liberado en 1990 gracias a una campaña de intelectuales y políticos que veían en Unterwerger un ejemplo de rehabilitación.
Lamentablemente, tiempo después de salir en libertad, Unterweger reinició su ola de crímenes. La policía lo arrestó nuevamente, pero esa vez fue condenado a cadena perpetua. El mismo día que le dieron la sentencia, Unterweger se suicidó colgándose en su celda”.
Este es un nuevo caso donde la destructiva nueva religión surgida de la socialdemocracia europea para sustituir al fracasado socialismo de la URSS, que después vino a bautizarse con el nombre de “buenismo” prima los intereses de los delincuentes peligrosos sobre los intereses de las víctimas. No pocas veces hemos de sufrir los ciudadanos alarmas sociales porque la ley suelta a violadores que los mismos especialistas saben que no están rehabilitados y no lo estarán nunca. El juez no tiene más remedio que cumplir con la ley y dejarlos en libertad. Pero esas leyes no las hacen los jueces: las hacen los legisladores, es decir, los gobiernos. Sí, sí, los gobiernos porque en Europa legislan los gobiernos destruyendo así la separación del poder ejecutivo (gobierno + funcionarios) y el legislativo (los diputados). Así que sueltan al asesino o al violador y poco tiempo después una nueva mujer es violada o asesinada y el campeón vuelve a la cárcel y la situación se reitera.

Quienes no somos juristas y vemos la situación no desde un punto de vista técnico sino desde un punto de vista de sentido común y moral personal no acabamos de entender estas situaciones, y nunca lo haremos. Uno piensa qué ocurriría si la mujer violada o asesinada por uno de estos criminales fuese la mujer, o la hija, o la misma madre. del político que legisla estas leyes atroces no solo para las víctimas pasadas sino para las futuras víctimas. Uno también se pregunta a dónde nos lleva una corrección política izquierdosa que lo ha infectado todo en todos los aspectos de la vida social pretendiendo tener una superioridad moral cuando lo que en realidad tiene es una inferioridad moral, utilizando un relativismo donde nadie es responsable de nada ni de nadie, a menos que pertenezcas a la sufrida clase media que paga religiosamente sus impuestos para que estos no representantes nuestros legislen contra nosotros. De existir representantes de la sociedad civil los legisladores serían civilizados. Es indudable que no lo son, y de ahí los resultados que tenemos. De esos barros de falta de representación esas leyes, Y el problema no es de España. La socialdemocracia en forma de corrección política ha infectado toda Europa e incluso EE. UU. En definitiva están ante una pandemia. Pero lo verdaderamente grave es que la sociedad civil no es consciente de esta manipulación no mencionada en ningún medio de comunicación. Absoluto silencio…