Esto es lo que nos faltaba por ver en esta democracia dictatorial en la que vivimos. Esto es lo que nos pasa por vivir en un estado socialista y plagado de señores feudales. Esto es lo que nos pasa por estar gobernados por vagos, que no saben lo que es trabajar, y que siempre ganan dinero con el sudor de la frente, pero de la frente de el de enfrente. Cuando llega a televisión PÚBLICA un economista, defensor de la economía liberal para más señas, y da sus recetas de lo que para él debería ser el sistema económico ideal es vetado.

¿Y por qué es vetado? ¿Acaso defiende a ETA? ¿Acaso ataca a la policía española? ¿Es posible que promueva movilizaciones sociales violentas y ocupaciones de la propiedad privada? ¿Quizás sea que pretenda imponer doctrinas bolivarianas? No, simplemente dice que el estado de gasto en el que se encuentra el Estado Español es completamente inasumible. Defiende la propiedad privada, defiende que el dinero esté en el bolsillo del ciudadano y no en el del gobierno. Defiende que el estado autonómico es ruinoso. Defiende también que el estado no puede asumir subvenciones ni a partidos políticos ni a sindicatos. Es crítico con un estado que nos está arruinando a todos los ciudadanos mientras ellos no bajan sus gastos ni un céntimo

¿Es eso tan grave? En esta dictadura política y económica si. ¿Y quien ha sido el primero en poner el grito en el cielo por la aparición de Juan Ramón Rallo en TVE? Pues ese sindicato mafioso, ladrón, extorsionador y miserable que se llama UGT y que está dirigido por el tragaldabas de Cándido Méndez. ¿Y que hace TVE entonces? Plegarse a los deseos sindicales, vetar, censurar y expulsar a Rallo de TVE.

Esta peste de gobierno que mal dirige el innombrable y mentiroso de Mariano Rajoy va de mal en peor. No, no es que el PP sea o haya sido un partido liberal, pero si que ha sido lo más parecido a eso. Ahora no, ahora no es nada, ahora no es ni sombra de lo que fue, ahora es un conglomerado de chupones que se encuentran fantásticamente bien en esta economía socialista miserable en la que vivimos.

Que un medio informativo público, que pagamos todos, vete una opinión de un economista es lo que nos faltaba por ver. No sólo nos llevan a la ruina, además son censores, censores miserables encubiertos bajo el manto de una supuesta democracia y una supuesta libertad de expresión. Si, si eres socialista, comunista, pablemos, proetarra o independentista puedes decir lo que quieras, pero si dices que un estado mastodóntico como el que tenemos es inasumible eres expulsado al segundo.

Es lo que tiene el vivir del trabajo de los demás, cuando alguien te lo dice a las claras y a la cara te conviertes en un apestado. Apestados ellos, ojalá hubiera algo de justicia y de decencia en este mundo algún día y vividores como todos estos recibieran su merecido.