Lo bueno que tiene esta chica es que no se calla y que aparentemente dice lo que piensa, digo aparentemente porque no la conozco y, por lo tanto, todo podría ser un producto de marketing. Y sea o no un producto, lo que está claro es que crea polémica y también consigue que se hable de ella, que imagino es lo que busca… El caso es que Cristina Pedroche va haciendo amigos de charco en charco; y las dos últimas han sido de aúpa.

Y es que si hace unas semanas “la Pedroche” decía que “ser de izquierdas es querer el bien para todos”, este fin de semana se publicaba otra entrevista en la que afirmaba que “no quiero al PP y no me caen bien sus votantes”.

Esta es la demostración más absoluta de la incultura política y el sectarismo de una parte de la izquierda de este País que está convencida de que ellos, por el mero hecho de ser de izquierdas, son los buenos y los que no pensamos como ellos somos los malos. Y para dejar clara la diferencia entre ser de izquierdas y buena persona, os dejo la contestación que le dio el gran periodista Luis del Pino a la señora Pedroche, a la que dijo: <Cristina Pedroche: “Ser de izquierda es querer el bien para todos”. No hija, eso es ser buena persona. Stalin era de izquierda y un hijoputa>.


Y como esta mujer no puede estar callada, algo que me parece muy bien, ha dicho en una entrevista que no le caen bien los votantes del Partido Popular. ¡Pues nada!, que tomo nota y como comenté ayer en Twitter, “Dice @CristiPedroche que los votantes del PP le caen mal. Ante esto ya no veré @Pekinexpress ni ningún otro programa en el que aparezca”.

Esta es la soberbia de la izquierda, la que se cree superior, la que puede ir dando lecciones de moral y decidiendo quienes son los buenos y quienes los malos. Y como todavía tengo libertad para decidir y como esta señora me considera mala persona y no le caigo bien, pues yo no veré ningún programa en el que ella participe. Es mi decisión, estoy cansado de la soberbia de esta gente.