Anonadados nos ha dejado a todos la última celebración de Navidad del PP de Madrid. ¿Pues no ha dicho Mariano Rajoy que se verían próximamente para la campaña electoral? ¿Lo está diciendo en serio o, como diría “El Chavo del 8” se le chispotió, eso, eso…? Estaban todos tranquilamente celebrando su festejo de vencedores y de repente Mariano nos salió con un comentario de ese tipo.

Tras varios años conociendo ya la manera de funcionar y de hablar de Rajoy a mi me extraña que eso haya sido un simple error. Me suena más a globo sonda, me suena más a pre-aviso. Me suena a lo que nos tiene acostumbrados como presidente del gobierno cuando va a incumplir alguna de esas promesas por las que le votamos. ¿Qué voy a subir los impuestos? Lo dejo caer por alguna redacción amiga o enemiga, a ver qué pasa y cómo se lo toma la gente. ¿Qué vamos a soltar etarras de la cárcel? Lo mismo. Así, en función a las reacciones la medida la toma de una manera más drástica o más moderada, aunque después la acabe tomando, como con cuentagotas.

Entiendo que gobernar con los apoyos que lo está haciendo sea difícil. Pero, ¿no iba a ser este el periodo de los pactos y de los consensos? ¿No iba a ser este el periodo de marcar líneas rojas y ese lenguaje político tan de moda últimamente?

De momento reconozco mi absoluta sorpresa, a pesar de que lea por ahí a muchos que eso era algo que tenían clarísimo. Hace un año que empezamos a elegir gobierno y un año después, con dos elecciones mediante, Rajoy parece que nos quiere decir que las cosas siguen igual que hace un año. Todo igual que hace un año, o sea mal, y la vida pasa. ¿Cuando iremos al bien y a la tranquilidad? Es probable que en otra vida. Eso, eso…