Llegadas estas fechas tan tradicionales, como son las de la Navidad, están surgiendo últimamente cosas que antes no existían. La gente se moviliza para poder poner belenes libremente o para cantar villancicos porque ahora parece que todo eso está mal visto. Y es que la Navidad no es una fiesta cualquiera como muchos quieren hacer ver, la Navidad es una celebración de tradición cristiana. Quizás la celebración más importante de todas las celebraciones cristianas que puede haber a lo largo del año porque se celebra el nacimiento de Jesucristo.

Puede que a unas personas les guste más la Navidad y a otras menos. Pero esas situaciones se suelen dar por circunstancias personales, la pérdida de algún familiar o cualquier otra. Pero siempre ha habido un respeto hacia los demás tanto por quien le gustaba como por quien no. Pero ahora nos vemos envueltos en unas críticas no sólo con el tema de la Navidad, las críticas en España surgen por cualquiera de nuestras tradiciones, la Navidad solo es una tradición más.

¿Y qué pretenden atacando nuestras tradiciones? Pues intentar acabar con nuestra historia, que nos avergoncemos de ellas, que reneguemos de nuestro pasado y de nuestro patrimonio.Porque esa es la forma más efectiva de acabar con un pueblo, eliminar su memoria y su pasado, eliminar su historia. Lo intentan con las Navidades, con la Semana Santa, con los toros, con los trajes de luces…con cualquier cosa que nos haga sentirnos orgullosos. Quien sea español y reniegue de ello es una pobre y miserable persona, porque todo esto es también herencia de su pasado, de sus padres y abuelos. ¿Reniega también de su familia? Pues que triste.

Que quede claro que no lo van a conseguir. Que seguiremos colocando nuestros belenes y nuestro árbol. Seguiremos cantando nuestros villancicos con letras sin sentido y esperando la llegada de los Reyes Magos. Seguiremos cenando en familia en Nochebuena y seguiremos sintiéndonos orgullosos de ello. Porque no hay forma más efectiva de dividir a una sociedad que intentar que se avergüence y reniegue de su historia. Y esas cosas solo se intentan con los pueblos con una tradición y una historia sólida. Nosotros lo somos y con nosotros no lo conseguirán.
¡Feliz Navidad!