Fotografía: flickr.com

Si en estos momentos se vive con relativa calma, ello es debido al crédito al que España puede acceder. Ya indicamos en este periódico el problema que constituía el hecho de que la caja de las pensiones se haya vaciado. A saber: o bien subían los impuestos desmesuradamente o bien recortaban las pensiones. Parece ser que la tercera vía era endeudar a las futuras generaciones. Por lo tanto, ese parece ser el parche, de momento.

Ahora bien, el sistema partitocrático se está manteniendo gracias los antiguos partidos y toda la caterva clientelar, que es mucha. Sin embargo, existen alarmantes indicios de desgaste del sistema que se implanto en el 78. Justo en este momento aparece Podemos en el escenario político, que con su oportunismo puede aprovechar los conflictos para echar gasolina al fuego y arrimar el ascua a su sardina. Los antiguos dinosaurios, esto es, los sindicatos que tan callados y modositos han permanecido durante el tiempo de la crisis ya afilan los colmillos. Por lo tanto, se prevé cierta conflictividad en la calle. Si bien su primer intento ha resultado un completo fracaso, seguro que surgirán motivos para incendiar las protestas callejeras y ahí está Podemos agazapado. Ahí está los medios de comunicación, hábilmente manejados por la izquierda, para darles fuelle. El fenómeno Podemos, evidentemente, se sumará de alguna manera para sacar tajada. Y ahí radica un hecho preocupante con un partido político que basa su extremismo en el más rancio populismo, pero que tiene voz y escaños en el Congreso y que ha sido capaz de rebajar a los periodistas a sentarse en el suelo como si en vez de en el Congreso estuvieran en una caverna de la prehistoria. Un partido con unos medios tan dóciles como para perder la dignidad, y que mantiene un pie dentro del Congreso y el otro pie en sintonía absoluta con los antisistema más sectarios. Los líderes de Podemos se encuentran encantados de conocerse a sí mismos montando trifulcas vacías de contenido en el Congreso, no sentirse desalentados a la hora de recibir el sueldo de diputado; pero que cuando salen del Congreso se suman también a simpatizar y saludar siendo vitoreados por los de “Rodea el Congreso”. Es decir, un partido que está a la vez dentro y fuera del sistema constituye un fenómeno muy peligroso. Más, teniendo en cuenta la coyuntura actual: un PSOE a punto de desintegrarse y un PP que en estos momentos se ha podemizado. Y no nos olvidemos, esa podemización ha causado la escisión del PP con Aznar. Puede que la gota que colmara el vaso fuese el acercamiento a las tesis nacionalistas, pero según nuestro criterio las probabilidades pueden recaer más en la podemización del PP con temas como el de de la “pobreza energética”…, porque este tema no se refiere a la pobreza energética de los españoles. Hay muchos pisos vacíos y muchos “refugiados”. Parece ser que toda la jugada consistirá en que los pisos que primero quitaron a los españoles se los van a dar a otros. Y claro, no va a ser sin la comodidad de una buena calefacción y un buen aire acondicionado pagado por nosotros. Ahora solo les queda arreglar lo del agua, los impuestos y la comunidad. Pero eso es peccata minuta para lo que vamos a tener que pagar entre todos. De subir ganar el Poder este partido populista ya comento en abrir las fronteras. Desde luego no lo harían por ningún planteamiento moral, más bien por un planteamiento de obtener réditos electorales con una nueva masa de votantes dispuestos a darles el poder. Un poder que jamás soltarían. Y no saben cómo odio no equivocarme. Ojalá sea así. Pero recuerden, no hay dinero ni para nosotros. Lo de los créditos para las pensiones de los abuelos es prueba de ello, haber tenido que vaciar la caja de las pensiones es otra prueba más, los recortes en sanidad una más… Sumen Vds. la ecuación que se nos presenta a la vista, y desde luego; de bajarse el sueldo los políticos y reducir consejeros y duplicidades y gasto político no aparece en ninguna agenda de momento.La podemización del PP ha comenzado y eso es abrir las puertas a Podemos.