Aquello de “divide y vencerás” es algo que está a la orden del día en la España actual. No se muy bien quién será el causante de todo eso, pero el que sea está teniendo un gran éxito. No se quien puede ser, pero tampoco quiero abrir aquí mi mente de tal manera que pudiera llegar a hacer el ridículo o muchos pensaran que pudiera estar loco, prefiero guardármelo. Pero es obvio que quien sea cuenta con la colaboración, seguramente muy interesada, de gran parte del espectro político de este país. Pero lo más grave es que muchos ciudadanos están colaborando sin recibir nada a cambio, y lo que es más grave, sin darse cuenta.

Estamos atravesando por un problema económico gravísimo que, para empezar, afecta a mucha gente de nuestro alrededor. Familias sin trabajo, familias sin casi ningún recurso económico y gente que está sufriendo lo que no está escrito. Este problema genera un efecto dominó que afecta a todo el mundo. No hay ingresos, no hay consumo, no hay consumo se cierran empresas, se cierran empresas más paro. Esto es un circulo vicioso. Pero mientras tanto ¿nosotros de qué nos estamos ocupando? Pues cada uno de una cosa, unos de la independencia, otros de si que idioma se habla más en las escuelas, otros de protestar porque se privaticen hospitales cuando en otros sitios están igual y no han abierto la boca, otros de si es el momento de la república, etc… Estamos actuando al revés, en lugar de ir tapando agujeros, somos nosotros mismos los que vamos abriendo nuevos agujeros. Mientras tanto los agujeros de los que no nos ocupamos se van haciendo cada vez más grandes.

¿No sería mucho más fácil ir solucionando los agujeros que ya tenemos? Pues parece que no. Cuando los problemas que afectan a todos son graves es necesaria la unión para solucionarlos. Las personas que se deberían ocupar de movilizar al ciudadano y de aunar fuerzas, que serían los líderes políticos, no hacen nada por la patria, nunca mejor dicho, si no todo lo contrario. Son tan gandules que aprovechan que el río está revuelto para sacar sus propios beneficios: obtener más poder o ayudar a su amigo a que lo obtenga.

Un ejemplo de lo absurdo: Sánchez Gordillo. Como Andalucía es una comunidad autónoma que va viento en popa a toda vela, sin problemas, pues llega Sánchez Gordillo y se los inventa. Andalucía no es España y quiere la independencia de Andalucía. No me voy a extender en esta ridiculez, es sólo un ejemplo. Si Sánchez Gordillo pide esto ya arrastrará tras de si a unos cuantos imbéciles que no se están dando cuenta que su problema no es la independencia de Andalucía, su gran problema es que no tienen un duro. ¿Que busca Sánchez Gordillo con estos asuntos? Pues evidentemente su propio interés, su beneficio.

Espero que algún día toda esta gente responsable por su manipulación pague por lo que ha hecho. Espero que algún día salgamos de todo esto porque la gente cada vez está más agotada. Pero hoy por hoy, y mientras no nos pongamos manos a la obra, el futuro sigue igual de oscuro. La solución para un problema no está en buscar otro, está en ocuparte del problema que tienes.