Circulan cientos de vídeos por las redes sociales de bromas y de cámaras ocultas. En la calle, en baños públicos, en centros comerciales, muertos que están vivos, mujeres que se desnudan, personas que desaparecen, en fin, de todo. Unos son mejores y otros peores pero la intención de todos ellos es pasar un rato agradable y reírte con esas bromas, muchas veces surrealistas, en las que incomprensiblemente la gente acaba cayendo, vaya, que caeríamos todos.

Llevamos unos cuantos años en España, Zapatero mediante, haciendo el tonto con el lenguaje cada día más. Españoles y españolas, catalanes y catalanas, trabajadores y trabajadoras, andaluces y andaluzas, todo con la intención de, supuéstamente, evitar un problema que padece nuestro lenguaje desde siempre que es que utilizamos el lenguaje sexista. Toda esta tontería llegó hasta límites insospechados con el famoso miembros y miembras de Bibiana Aído; no le vamos a dar a eso demasiada importancia porque bastante era que a Aído no se le cayera la baba cada vez que aparecía en público.

Parece mentira, pero el nivel en la España actual es tan bajo que hasta las tonterías de un indigente mental como Zapatero calaban, y a fe que han calado. Recientemente unos concejales de Podemos de un concejo asturiano, Corvera, han decidido hablar sólo en femenino como forma de protesta por el lenguaje sexista. No encuentro palabras para definir esta noticia, se me escapa de mi cerebro, reconozco mi incapacidad para expresar en palabras algo así. Yo encuentro una palabra, afortunadamente no sexista, para definir a esta gente; la palabra es gilipollas. Se puede aplicar tanto para el hombre como para la mujer; se puede decir es un gilipollas, o es una gilipollas. Y es que es esta la única palabra que se me ocurre para definir a una gente así.

Estos concejales, sin conocerles, no son más que unos meapilas que han sido nombrados concejales sin tener ni idea de ello y ahora que han tomado posesión de su puesto no saben ni que hacer. Como no saben ni por donde cogerlo han decidido ponerse a hacer el imbécil, en lugar de intentar pasar desapercibidos y no se les ocurre más que hacer estas tonterías.

Tenemos muchos problemas en toda España, y me imagino que en este concejo asturiano también, como para que los responsables políticos locales no se tomen las cosas en serio. Hacer este tipo de comentarios me parece una tomadura de pelo de estos podemitas tanto a sus votantes, como a los que no les han votado. Yo les recomendaría que en lugar de estar haciendo el gilipollas, válido para masculino y femenino, se pusieran a trabajar por el bien de su pueblo y para mejorar las condiciones de vida de sus vecinos. Si no saben hacerlo, que creo que es el verdadero problema, que no se hubieran presentado.

Desde las elecciones municipales este tipo de tonterías se repite con los podemitas y yo me pregunto:
¿Donde está la cámara oculta?