En este país en el que los gobiernos no ejercen como tal nunca, como gobierno quiero decir, pedimos explicaciones a quien no debemos, pedimos explicaciones a quienes le sufren en lugar de a sus responsables. En este caso me refiero a los empresarios. Gran jaleo ha habido por las últimas declaraciones realizadas por la Presidenta del Círculo de Empresarios, Mónica de Oriol, manipuladas, como casi siempre, y malinterpretadas, también como siempre. Dice esta mujer, con gran razón, que la excesiva protección de los gobiernos por la mujer están generando la propia discriminación de la misma.

No hay que dar demasiadas vueltas, como está haciendo la mayor parte de la gente, no hay que rasgarse las vestiduras. Si un empresario, que se juega su dinero, tiene la opción de contratar a dos personas, un hombre y una mujer, la mujer con posibilidades de quedarse embarazada, ante la excesiva protección laboral de esta mujer la opción del empresario va a ser elegir al hombre. ¿Y por qué? Porque quien tiene que proteger a la mujer, y a la posible empresa que la contrate, es el estado, no el propio empresario.

Pero como este estado mucho proteger, pero poco pagar, pretende proteger mientras quien pague sea otro. El empresario simplemente acata, pero elige, acata la ley, pero elige no pagar, acata la ley, pero elige hombre. ¿Y eso es culpa del empresario? No, eso es culpa de un gobierno, malo de solemnidad, cuyo único fin es el recaudatorio y el no responsabilizarse de nada nunca. ¿Y eso por qué es? ¿Por qué la mujer sea mala? ¿Por qué el empresario es malo? No, porque el que es malo es el gobierno, protege a la familia y a la mujer de boquilla, pero mientras sea otro el que pague.

Lo que tiene que hacer el estado, y debe ser demasiado difícil, es proteger a la mujer, pero también garantizar al empresario que la contrate una ayuda económica para cuando ésta quede embarazada. Vivimos rodeados de políticos sinvergüenzas que, además de no asumir sus responsabilidades hasta el final, le pasan la patata caliente a quien no le corresponde pagar sus platos rotos. A todos esos que tanto critican a Mónica de Oriol les propongo un juego: Que vayan a un banco, a este banco le van a pedir un préstamo (avalado por ellos claro), que monten su negocio, antes de contratar personal, que se lean la legislación laboral. Una vez dados todos estos pasos que contraten, con su dinero claro, y que elijan. Después que me lo cuenten.

Enlace al vídeo de las declaraciones de Mónica de Oriol