Hoy día de la noche buena donde la gran mayoría de nosotros nos rodearemos de gente para cenar, y para pasar unas horas agradables con nuestros seres queridos. Bueno, vale. Algunos no son tan queridos, jajaja. Ya que en todas las familias hay un garbanzo negro pero hoy le intentamos aguantar, y muchas veces haciendo un esfuerzo extremo. Aun así lo pasamos bien, comiendo, bebiendo, charlando, y según va pasando la noche, hasta bromeando. Y eso, aunque esté ese garbanzo negro.

Pero como siempre en estos días señalados solemos acabar cantando villancicos, y empieza el descojone total. Unos se saben unos, los otros, otros… pero da igual ya que lo importante es reírse y pasarlo bien. Hasta que salta alguien y pregunta, ¿quién inventó los villancicos? Y se monta el lío ya que a ciertas horas de la noche, los sabiondos proliferan por copas consumidas.

Así que a pesar de que aun no he bebido me pondré sabiondo, y os dejaré una breve explicación de origen de tales cancioncillas: Hacia el siglo XVI debido a que las autoridades eclesiásticas empiezan a considerar la conveniencia de introducir en la liturgia composiciones en castellano como una forma de acercar al pueblo a los misterios de la Fe católica, el villancico poco a poco va cambiando su temática sobre el amor cortés para ir centrándose en temas de tipo religioso. De esta manera en los albores del siglo XVII se empieza a utilizar en los responsorios de maitines de las principales fiestas litúrgicas como la Navidad, Hábeas Christi, Asunción, santos locales, Epifanía, Trinidad, etc. Así los villancicos se convertirán además de en un obligado ejercicio para acceder al magisterio de capilla, en una de las principales obligaciones compositivas del maestro de capilla para las principales fiestas del calendario litúrgico.

Durante el siglo XVII la interpretación de villancicos se hace cada vez más frecuente a pesar de las prohibiciones por parte de las instituciones conservadoras. Prohibiciones que se basaban en que el uso de los villancicos se había convertido en una práctica cada vez más usual de cancioncitas con forma de diálogo que recreaban la sorpresa de los pastores ante el misterio del nacimiento de Jesús. Temas como este se convertían en un excelente pretexto para realizar divertidas parodias en las que se hacía la burla correspondiente de personajes arquetípicos de diversas nacionalidades. El villancico del siglo XVII tiene una gran complejidad técnica y formal aumentándose el número de voces incluso hasta ocho distribuidas en dos coros dispuestos en diferentes lugares de la catedral y acompañados con instrumentos como el arpa, el violón y el órgano. Los villancicos de este siglo nos han llegado en manuscritos de borrador y en hojas sueltas para cada voz dejando de lado la escritura de facistol para este tipo de género.

Hoy en día al referirnos a  la palabra “villancico” hacemos referencia a la canción de navidad que tiene sus orígenes en distintas culturas populares de cualquier nacionalidad. El villancico que estamos acostumbrados a oír en estas fechas tiene una estructura melódica y armónica sencilla y normalmente suele estar interpretado en las voces por coros de niños / as, suelen tener melodías facilonas y poco elaboradas armónicamente. Actualmente el uso del villancico está ligado al fomento del consumismo típico de estas fechas, prueba de ello es que la publicidad utiliza la música de los villancicos a finales del mes de noviembre, con lo cual se amplía el periodo navideño de forma considerable con el objeto de fomentar aún más el consumo en estas fechas.

Así que hoy cuando alguno haga la pregunta, ya sabéis que contestar. Obviamente que lea ElDiestro.net jajajaja.

La verdad es que son curiosas algunas letras de los villancicos. Y más curioso es, que todos nos sabemos las letras donde está la palabra beber, o que se refiera a ello. Por ejemplo: pero mira como beben los peces en el río, o, saca la bota María que me voy… ropopopmpom ropopompom ropopopmpopom pom pom pampero ron.

Para no desvariar más solo me queda una cosa que deciros. De mi parte y los demás integrantes de El Diestro, que paséis una genial noche y un muy feliz día de Navidad.

Luis.