Uno o dos días después de la Diada recibí un Twit de una persona catalana que se declaraba independentista de “toda la vida”, ese twit venía como respuesta a un enlace que publiqué en Twitter de uno de los artículos de mi blog dedicado a Cataluña, no recuerdo exactamente a cual. Cuando revisé quien me había contestado semejante sandez me me dí cuenta que era un niño, nacido en 1998, y no me tomé ni la molestia de contestarle.

El tema del independentismo catalán es mucho más grave de lo que en principio nos parece. Está todo pensado y bien pensado por parte de los partidos nacionalistas y secesionistas catalanes para crear independentismo desde la infancia. Se empieza educando en independentismo desde infantil y hasta que los chicos salen de la universidad. Se adereza todo ello con unos medios de comunicación subvencionados para la causa, un equipo de fútbol como el F.C. Barcelona vendiendo independentismo allá por donde va y un bombardeo de datos históricos totalmente falsos. Están consiguiendo que niños de 14 o 15 años, que a esas edades deberían hablar de otras cosas, hablen de independentismo y, lo que es peor, de un odio visceral contra España.

Mientras tanto en el gobierno central, ahora del PP antes del PSOE, se dedican a tocar el trombón. Es mucho más importante para ellos el vivir relajadamente en la poltrona que el no permitir que en una región de España sucedan estas cosas, que en una región de España se manipule a los niños como de una dictadura se tratase. Hablan de constitución, de democracia, de reglas del juego y permiten que en una región de España se salten estas reglas continuamente a la torera.

Achacan todo esto a la Ley Electoral Española, al poder que tienen partidos minoritarios con pocos votos para poner o quitar gobiernos. Ese es un problema grave si, pero no el principal problema. El principal problema es no tener una casta política implicada con nuestro país, con nuestra nación, la casta política solamente está implicada con su propio partido y con su bienestar. Hablan de gobiernos centrales sin valentía ante el separatismo, también es cierto, pero yo no le llamaría falta de valentía, le llamaría comodidad y vagancia. Compran apoyos con un dinero que no es suyo, que es de todos, y nos venden a nosotros y a nuestras familias a los caprichos de un determinado político, de un determinado partido, de una minúscula parte de España.

Pues bien, las reglas del juego están para cumplirlas, si son los propios legisladores, los propios jueces los primeros en incumplirlas no entiendo muy bien por que tengo que cumplirlas yo. Es más, estoy pensando que con mi dinero me voy a independizar yo de ellos y si tienen alguna duda que vengan y me pregunten. A mi no me roba nadie mi dinero y menos para que otros vivan mejor que yo y manipulen a mis hijos. Si quieren manipular en cadena yo voy a empezar a ser un eslabón perdido.

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