Me llama mucho la atención lo que está sucediendo en Europa tras el atentado en Berlín con el ya habitual atropello en masa con un camión. Las primeras reacciones bien medidas por toda la clase dirigente europea. Desde el “no hagamos conjeturas” hasta la propia denominación del atentado en sí calificándolo de incidente. Es decir, un camión de gran tonelaje entra por el centro de una ciudad europea como Berlín, atropella en masa a cientos de personas dejando muertos y heridos y lo primero que tenemos que tener es prudencia y llamarlo incidente. Podrían preguntar a cualquier transportista lo que le cuesta hacer sus repartos por el centro de cualquier ciudad con camiones mucho más pequeños.

Y yo me pregunto por cuáles deben ser los motivos por los que estos asuntos se intentan tratar con esa prudencia por parte de las autoridades. Y no solo en atentados tan evidentes como el de Berlín, también en hechos tan graves como las violaciones en masa cometidas por musulmanes en el norte de Europa, que se están convirtiendo en un problema gravísimo y que son camuflados y ocultados por los grandes medios de comunicación. ¿Qué pretenden? ¿Por qué ese silencio informativo, cuando no manipulación pura y dura de la noticia real? ¿Pretenden que no nos demos cuenta de lo que está pasando en realidad? Pues parece que no lo están consiguiendo, porque ya hay mucha gente en Europa que se niega a cerrar los ojos o mirar para otro lado.

Están surgiendo ya las primeras protestas con todo esto, partidos que claman contra ese silencio y ese peligro que, evidentemente nos está rondando. Para esos partidos si que hay un calificativo consensuado por todos, medios y clase política, extrema derecha, neonazis o racistas. Poco tiene que ver lo uno con lo otro, pero es fácil englobar todo con definiciones que nada tienen que ver con la realidad y que lo que pretenden es seguir silenciando usando denominaciones que están mal vistas. Pretender defenderse de unos ataques, de un asedio y de una colonización encubierta no es nada extremista, es pura supervivencia.

Pretender que la clase política que dirige actualmente los destinos de Europa lo haga es una utopia, porque ellos provocan el problema y son parte de ello. Nadie pretende acabar con la inmigración que viene a Europa a buscar una vida mejor, pero sí acabar con los que se esconden detrás de esa buena gente y que vienen simplemente a cometer barbaridades. Mientras tanto vivimos situaciones como las que están sucediendo en España, las organizaciones que pretenden ayudar a españoles desfavorecidas son neonazis o fascistas, cuando los de fuera tienen fácil acceso a subvenciones que los españoles siquiera conocemos. ¿Que por defender lo tuyo y a los tuyos eres de extrema derecha? Bien, que digan lo que quieran, pero yo no pienso caer en la trampa de renunciar a mi defensa me llamen lo que me llamen.