historia

Uno ya sabe que, salvo excepciones, la izquierda de este país se mueve por el odio, y parte de este odio lo canaliza a través del revisionismo del pasado. Así, fue José Luis Rodríguez Zapatero el máximo exponente de estas actitudes, dejándonos la legislación apropiada para que sea “su memoria histórica” la que impere… Y vaya si está imperando, incluso algunos se están pasando de frenada, como está ocurriendo en Córdoba.

Resulta que en la Ciudad de los Califas se ha constituido una comisión para aplicar eso de la memoria histórica, y ya han empezado los problemas pues, según informaba ayer ABC, las entidades de memoria histórica integradas en dicha comisión han pedido el cambio de nombre a la calle Cruz Conde, una de las principales de la Ciudad y que rinde honor a uno de sus mejores alcaldes. Una persona que tuvo muy poco que ver con el régimen franquista.

Para empezar porque José Cruz Conde fue alcalde de Córdoba entre los años 1924 y 1926, años en los que modernizó y cambio urbanísticamente la ciudad, con la creación, entre otras cosas, de la Plaza de las Tendillas. Es Hijo Predilecto de la Ciudad y falleció en 1939. Y sí, en la Guerra Civil militó en el bando Nacional, pero de poco más se le puede acusar ya que no ocupó ningún cargo en el régimen franquista.

Dicen las organizaciones de la memoria histórica que pasear en Córdoba por una calle dedicada a Cruz Conde “es una sombra”. Yo no sé lo que será, pero puedo asegurar que para la inmensa mayoría de los cordobeses es un placer pasear por el centro de nuestra Ciudad y que este señor hizo más por Córdoba que todos estos de la memoria histórica juntos.

Y es curioso, porque pretenden eliminar el nombre a esta calle y se mantendrá la calle dedicada a la asesina comunista de “La Pasionaria”. Y es que esto no es memoria histórica, esto es reescribir la historia, para adaptarla a los intereses de la izquierda, porque la historia es historia, no memoria.