Esta vez, y sin que sirva de precedente no voy a hablar de nadie, voy a hablar de mi, o más bien de uno de mis hijos y de mi, de algo que sucedió la primavera pasada, creo recordar. Estaba yo trabajando en mi casa, estoy divorciado y mis hijos viven con su madre, y de repente me llegó un whatsapp, era de mi hijo Javier. Había hecho una fotografía desde el jardín de casa porque empezaba a hacer buen tiempo y me decía algo así como: “Mira papá, ya empieza a hacer bueno, mira como se ve el cielo”. Lo único que yo observé de la fotografía es lo que todo el mundo puede ver. Le pregunté a mi hijo si no se había dado cuenta de ese objeto y me dijo que no; me pareció muy normal ya que es muy despistado y ni siquiera cuando compartió la foto conmigo se enteró del objeto. No es un truco fotográfico que haya hecho mi hijo puesto que eso no es propio de él y, además, después de todo el tiempo que ha pasado ya me lo habría contado, pero repito, no es propio de él. He enviado la fotografía a muchos sitios, por Twitter me sigue un colaborador de Cuarto Milenio que ni siquiera me ha contestado, vaya que no me ha contestado nadie.
¿Que opináis?