Estoy últimamente alucinado por la forma que tienen de tratar todos los medios de comunicación españoles las diferentes elecciones o votaciones que se producen por el mundo y sobre todo en Europa. En esa forma de tratar esas elecciones curiosamente parecen haberse puesto todos de acuerdo. Parece que todos tuvieran un favorito y un detestado, como sucedió en las elecciones entre Trump y Clinton. Trump era el malísimo y Clinton era la menos mala e incluso a veces la buena. Parece que las élites empiezan a tener miedo de que con tanta elección se les puede acabar el chollo y se les pueda fastidiar el chiringuito y están poniendo toda la carne en el asador.

Para eso están utilizando a los medios de comunicación, a todos, que casualmente están coincidiendo en sus apreciaciones y en sus conclusiones. El falso estado de bienestar se está viniendo abajo, la gente está empezando a despertar y se está dando cuenta de la mentira absoluta en la que han estado viviendo tantos años. Cada día se paga más en impuestos a cambio de menos y cada vez somos más conscientes de que todo esto no es lógico. No es lógico que el estado nos hubiera tenido convencidos que ellos iban a administrar mejor nuestro dinero que nosotros y no es lógico, tampoco, que nos hubieran convencido que todo eso lo hacían por nuestro bien.

Los estados europeos, incluído el español, parecieran estar gobernados por ludópatas que no tuvieran límite en su ludopatía gastando cada día más. Nunca es suficiente, es necesario aumentar la recaudación continuamente para que ellos vivan cada vez mejor, privándose cada vez de menos. Para camuflar, hasta ahora lo habían tenido muy fácil, la salud, la educación, las jubilaciones, pero eso ya no cuela. Nos habría salido mucho más barato a cada uno de nosotros pagar todo eso por nuestra cuenta, en lugar de ser continuamente saqueados por el estado.

La socialdemocracia no funciona, no sé si lo habrá hecho alguna vez, pero ya se les acabó la credibilidad. La avaricia rompe el saco y ellos han sido demasiado avariciosos, han vivido demasiado bien. Ahora lo que la gente está empezando a demandar es menos estado y menos engaños. La gente está empezando a darse cuenta de que el dinero donde mejor está es en el bolsillo de quien lo gana. La gente está empezando a preguntarse el motivo por el que cada vez trabaje más y cada vez puede disponer menos de su propio dinero por culpa del estado. Algunos se equivocan de camino y eligen opciones comunistas, todavía más saqueadoras. Pero a algunos no nos la cuelan ni comunistas ni socialdemócratsa porque ya nos tienen bastante hartos.