Manuela Carmena, alcaldesa del Ayuntamiento de Madrid.

Las “carmenadas” de 2016


1. En enero, Manuela Carmena roba la inocencia a los niños

El año no comenzó bien para la alcaldesa y su equipo de gobierno. La Cabalgata de los Reyes Magos aterrizó en la capital envuelta de polémica. Los estridentes trajes de sus majestades y la música discotequera del recorrido hicieron que los niños tuvieran la sensación de estar en un ‘afterhour’ de Ibiza en vez de en el Lejano Oriente. La apuesta por la multiculturalidad dejó pasacalles sin ningún sentido y con escaso ‘racord’ narrativo.

2. Febrero y los ceniceros de bolsillo

La suciedad de las calles de Madrid ha sido unos de los puntos más criticados de la gestión de la alcaldesa. Los problemas con las empresas de limpieza han convertido a la capital en un verdadero vertedero y en un nicho de colillas. Para paliar esta problemática, la líder de Ahora Madrid decidió lanzar una remesa de 38.000 ceniceros portátiles. Se estima que cada día, hasta medio millón de colillas se tiran a las calles de la capital. De esta manera, la primer edil intentó reducir este número y para ello no dudo en ‘utilizar’ a la primera plantilla del Real Madrid de Baloncesto, a la cual le regaló varios ejemplares de este cenicero de bolsillo. La medida gustó tanto al equipo de gobierno que en septiembre volvió a lanzar otra partida de 75.000 unidades.

3.- Marzo y la Policía Municipal


El 31 de Marzo, Carmena y Javier Barbero, concejal de Seguridad, presentaron ante la plana mayor del Cuerpo Local y la prensa el nuevo Plan Director que pretendía cambiar la manera de actuar de los agentes municipales. Al final, lo que buscaba el Ayuntamiento con este nuevo modelo era transformar a la Policía Municipal en un cuerpo de “cuidados a los madrileños”. El incremento de la unidad ciclista, la creación de una unidad contra el odio y para los mayores y, sobre todo, la descentralización de los servicios fueron los puntos clave en los que se centró un proyectó que enfureció a la gran mayoría de agentes y sindicatos.

4. Sin terrazas en primavera

Allá por finales del mes de abril, el Ayuntamiento anunció el cierre de las terrazas de los bares de Malasaña, justo cuando iban a comenzar la fiesta del Dos de Mayo. En la plaza que lleva por nombre esta festividad la Policía Municipal ordenó sin previo aviso a los propietarios de los bares de la zona que retiraran sus terrazas y veladores. La medida no vació el lugar, sino todo lo contrario. En cuestión de minutos la plaza se llenó de jóvenes y de botellas de cerveza y alcohol. Es decir, Carmena vetó a las terrazas para patrocinar un macrobotellón. Este mes de diciembre, la alcaldesa ha cerrado cinco locales del distrito de Salamanca por problemas con sus terrazas. La cruzada contra la hostelería no ha hecho nada más que empezar.

5. Los ‘okupas’ protagonizan las fiestas del Dos de Mayo

Los bares no fueron los únicos perjudicados durante la festividad en la que se conmemora el levantamiento de los madrileños contra el ejército francés. El calendario de las fiestas estuvo marcado por la participación de grupos ‘okupas’ y ligados al movimiento 15M. Actividades del tipo: concierto de la Solfónica (la banda nacida durante la acampada del 15-M); clases de salsa, tango y yoga por parte del Patio Maravillas; un taller sobre sexología en plena plaza de Juan Pujol… fueron las estrellas del cartel.

6. Con Junio llegó el Ramadán y el menosprecio a la Semana Santa

Recién recuperado de unos problemas estomacales que la tuvieron apartada del Ayuntamiento durante algunos días, la alcaldesa reapareció para impulsar el festival Noches de Ramadán, que se celebró en diez distritos de la ciudad entre los que se encontraba Tetuán, epicentro de muchas disputas raciales. Carmena no escatimó en gastos e invirtió 150.000 en propulsar esta festividad musulmana, sólo 25.000 euros menos de lo gastó en la Semana Santa, que este año dejó una ocupación hotelera del 95% en la capital.

7. Cuerpos desnudos en las piscinas municipales

Durante el debate del Estado de la Ciudad, Esperanza Aguirre reveló la intención del Consistorio madrileño de celebrar el ‘día sin bañador’. La medida animaba a las piscinas municipales a permitir la entrada de cuerpos desnudos a sus instalaciones durante una jornada del mes de julio. Al final, la decisión se tomó individualmente en cada Junta de distrito. Al final, los nudistas sólo pudieron acudir a la piscina del Centro Deportivo Municipal Peñuelas, en el distrito de Arganzuela.

8. Las vacaciones de Carmena

La alcaldesa se tomó todo el mes de agosto de vacaciones y decidió no realizar tanto despilfarro económico como el año anterior, en el que se convirtió en el personaje del verano por sus residencias veraniegas en la provincia de Cádiz. Además, Carmena también fue noticia al interrumpir sus vacaciones para hacer acto de presencia en las fiestas de La Paloma, algo que no hizo en el año 2015.

9. El altavoz municipal se hace realidad

El 26 de septiembre, la radio del Ayuntamiento que tanto ansiaba Carmena se hizo realidad. Las emisiones comenzaron en el dial 88.6 FM y sus contenidos se centran en la cultura. El nombre elegido para la radio municipal es M21, en referencia a la primera letra de la ciudad de Madrid y a los 21 distritos en los que está dividida la capital.

10. Carmena conmemora el 12 de octubre con una bandera indígena

Carmena no sólo se ‘borro’ de los actos conmemorativos del 12 de octubre, sino que también decidió conmemorar esta fecha con una bandera indígena. El gesto decolocar la bandera wiphala (cuadrangular de siete colores), utilizada por algunas etnias de la cordillera andina, no gustó nada al grupo municipal popular, que respondió colocando una bandera de España en sus dependencias “para que todos los españoles sepan que el 12 de octubre es la fiesta nacional en la que celebramos el hecho de pertenecer a un país que desde el punto de vista cultural e histórico es uno de los más importantes del mundo”.

11. Visita al CIE después del motín

El 19 de octubre, 39 internos del CIE de Aluche se amotinaron en la azotea del edificio a gritos de “libertad” y “dignidad”. La revuelta duró más de 12 horas y saltó a la primera plana de todos los medios de comunicación. Tres días después, Manuela Carmena realizó una visita a las instalaciones a pesar de que el Ayuntamiento de Madrid no tiene competencias en estos centros de inmigración. Además, Javier Barbero, concejal de Seguridad del Consistorio madrileño, se presentó durante la noche en la que tuvo lugar el motín para pedir explicaciones a la Policía Nacional de lo que allí estaba sucediendo.

12. Diciembre de polución y cortes de tráfico navideños

Durante el último mes del año, Manuela Carmena ha aglutinado varias medidas polémicas, pero hay dos que destacan por encima de todas. La primera se produjo cuando la alcaldesa anunció el corte al tráfico de cuatro carriles de la Gran Vía para favorecer el tránsito peatonal durante las fiestas navideñas. La segunda se ha producido en la última semana de 2016 y ha tenido como protagonista a la contaminación. Los altos índices de polución obligaron al Ayuntamiento a activar el protocolo contra la contaminación e incluso se llegó a prohibir la entrada a los coches con matrícula acabada en número par a la M-30 y sus accesos.