Ayer hablábamos en Pensamientos a Vuela Pluma sobre una decisión de la Audiencia Provincial de Madrid que ha levantado algo de polémica. Resulta que hace unos meses un juzgado de Madrid acordaba, de forma provisional, prohibir el acceso al Metro de la capital de España a un grupo de bosnias que se dedicaban a robar en el suburbano, pues bien, la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial revocaba esta decisión al considerarla desproporcionada, y no señalarse a qué víctimas se protege con la medida.

Resumiendo, hay un grupo de 5 bosnias que se dedican a robar (hurtar más bien) carteras y otros objetos en el Metro de Madrid; estas delincuentes cuentan con más de 350 antecedentes policiales por estos hechos, pues bien, un Juzgado de Instrucción acuerda, como medida cautelar, la prohibición de acceso al Metro a esta banda y la Audiencia Provincial de Madrid revoca este auto por los argumentos que hemos indicado.

Lo siento mucho por los usuarios del Metro de Madrid, y también lo siento mucho por los policías que detengan a las integrantes de esta banda y que verán como entran por una puerta y salen por otra, ¿llegarán a los 500 antecedentes?

Recuerdo la buena acogida que tuvo la noticia del auto que impedía el acceso al Metro a estas 5 mujeres, por lo que imagino que a los usuarios del Metro de Madrid no les habrá gustado nada esta decisión, porque tengo claro que estas delincuentes tardarán muy poco en volver a sus andadas. Creo que este es el único País europeo en el que ocurren estas cosas.

¿Y por qué ocurren estas cosas? En mi opinión por varios motivos, pero principalmente por las leyes tan laxas que tenemos en España y la lentitud de la Justicia. ¿No debería haberse celebrado ya el juicio correspondiente?, ¿a qué esperamos?

Y una cosa que tengo clara, estos jueces no usan el Metro.