El texto que incluyo hoy en Desde el Caballo de las Tendillas lo descubrí ayer en una página de Facebook. Investigando un poco vi que tiene ya un tiempo, por lo que posiblemente lo conozcáis. No obstante, por su realismo y claridad creo que es interesante incluirlo en el Blog y que lo tengamos muy presente. Es un día como hoy, en cualquier bar de España…

-¿Qué vas a tomar?

-Una cerveza especial de presión.

-Por favor, dos cervezas.

-Oye, ¡cuánto tiempo sin vernos..!

-Sí, ya era hora que echáramos unos tragos y charláramos.

-¿Cómo te va?

-No me puedo quejar. Sigo aún con el taller en el pueblo. ¿Y tú?

-Bueno, yo pasé por el tribunal médico y me dieron la invalidez permanente gracias al abogado del pueblo, pero sigo atendiendo el negocio con mi mujer aquí en la capital.

-Has hecho bien porque está muy jodida la situación. Yo tenía a tres trabajadores contratados en el taller, pero hablé con ellos y llegamos a un acuerdo de despido, pero siguen trabajando.

-¿Están despedidos y siguen trabajando..?

-Sí. Nos viene bien a todos: yo me ahorro los seguros sociales, que son altísimos, y ellos cobran el paro y el sueldo; pero claro, les pago bastante menos que cuando tenían contrato. Todos contentos: ellos ganan más y yo también.

-¿Y si te pillan…?

-¿Quién va a pasar por el pueblo? Además, los tres talleres del pueblo hacemos lo mismo, así que no nos vamos a denunciar unos a otros porque perderíamos todos.

-¡Así, vale! A nosotros, en el negocio, un día nos visitó un inspector de trabajo y, por suerte, yo me encontraba en la puerta del local, fumando un cigarrillo.

-¿Pero estaría tu mujer?

-No, que va, el negocio lo llevo yo en realidad, pero les dije que lo regentaba mi mujer, que es la que aparece en los papeles, y que yo estaba allí ocasionalmente porque ella había salido un minuto a un asunto urgente y me pidió que me quedara vigilando. Suerte que el “panchito” que tengo allí sin contrato estaba ese día en el médico…

-¿Y se lo tragó?

-Al parecer sí. De hecho se fue y no ha vuelto más. Eso sí, me acojoné un poco porque si el inspector no se traga aquello nos hubiera puesto una multa de cojones y a lo peor hubiera perdido mi paga. Al menos eso me dijo el abogado.

-La verdad, es que estos inspectores son unos crédulos del carajo; o a lo mejor es que están desmotivados porque ganan poco y encima les recortan el sueldo. Total, para lo que hacen, creo que aún ganan demasiado los jodidos funcionarios. Y hablando de inspecciones, mi hija pequeña estuvo a punto de perder la beca porque alguien fue por ahí contando que el taller no estaba declarado y nos daba muchos ingresos y tal. Desde ese día le he prohibido que vaya en su BMW a clase.

-¿Y qué pasó?

-No, nada, no se pudo demostrar lo que decía el cabrón anónimo ya que lo tengo todo bien atado. La niña sigue cobrando todos los años la beca máxima, unos 5.000 euros, que son para ella solita.

(Irrumpe un tono de teléfono móvil: ¡¡Por mi hija maaaato!!).

-Tío, que me he llevado un repullo con ese tono de la tipa esa de la tele ¿cómo se llama…?

-Sí, la Esteban. Esa sí que es lista, je je (perdona, tío, que es un proveedor) “¡Oye, que significa esa factura con IVA del otro día! ¿Cómo? Nada de eso. Me la emites de nuevo sin IVA o no cobras…sí, hasta las seis estoy allí. Hasta luego”.

-¿Te quieren meter el IVA?

-Sí, se lo he dicho al tío de las pizzas mil veces y sigue dale que te pego con el IVA de los cojones; y para colmo, ahora lo han subido los chorizos estos del Gobierno.

-Sí, vaya mierda de país. Nos fríen a impuestos.

-Por cierto, ¿sabes que me he comprado un Audi…?

-¿Sí?, ¿cuál?

-El Q7.

-Joder, tío, ¡el que llevan los futbolistas!; pues vaya pedazo máquina…te habrá costado un pastón.

-Sí, es caro, pero me he ahorrado un dineral. ¿Sabes cómo…?

-Dime, dime…

-¿Tienes a algún minusválido en tu familia, o a alguien de confianza que lo sea?

-Pues no sé, tendría que verlo…

-Yo lo he puesto a nombre de mi padre que, como sabes, tiene una gran minusvalía. Me he ahorrado el Impuesto de Matriculación, me han hecho una rebaja en el concesionario, no pagaré jamás el Impuesto de Vehículos al Ayuntamiento y, para colmo, aparcaré donde me salga de los huevos, en cualquier plaza de aparcamiento reservada para minusválidos ¿Por qué te crees que hay tanto coche bueno con el cartel de minusválido en las calles…?

-Estás en todo, tío, pero ¿se tragarán que tu padre conduce eso con 80 años siendo minusválido…?

-¡Estos del Ayuntamiento se lo tragan todo! Por cierto, hablando del Ayuntamiento, ¿te has enterado de lo del alcalde del pueblo? ¡Qué cabrón! ¡Qué bien amañao lo tenía todo el jodío! ¡Qué poca ética! A mí me extrañaba que la recogida de basura siempre la ganara la misma empresa.

-¡Es que están corrompidos hasta los huesos! Y para colmo, los estamos manteniendo a todos. ¿Y qué me dices del asunto de ese que era presidente de la Junta, dándole un pastón a la empresa de la hija? Por no hablar de las comisiones del niño… que maná de corruptos, ¡vaya mierda de país!

-Ni que lo digas, tenemos un país de sinvergüenzas y corruptos. No hay que votar a ninguno de estos mangantes; son todos iguales. Van a sacar tajada de la política y al ciudadano que le den…
-Oye, quieres otra cerveza.

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